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viernes, 1 de marzo de 2013
Un Día Gris: Making-of
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jueves, 14 de febrero de 2013
"Un Día Gris" (Las Dos en Punto)
Nunca había trabajado tanto en un vídeo de animación como en este videoclip.
Con él, inauguro un nuevo canal de YT, destinado a meter vídeos originales con más sustancia que en SerafitaFilms:
Próximamente el Making-Of.
Espero que os guste el vídeo y sigáis el canal.
Con él, inauguro un nuevo canal de YT, destinado a meter vídeos originales con más sustancia que en SerafitaFilms:
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domingo, 3 de febrero de 2013
Nuevo canal de YT: SrPintado
Nuevo canal:
Me he mudado a una nueva cuenta de YT. SrPintado es como estoy firmando últimamente en todos los sitios, como en mis cómics en el fanzine OjoDePez. Por otro lado, pasé bastantes semanas trabajando en un videoclip de animación, y me gustó tanto el resultado que me pareció un buen momento para hacer la transición. Que la avalancha de nuevos suscriptores que este encargo atraería aterrizase directamente en el nuevo canal:
http://www.youtube.com/watch?v=BjDcD9oGY6M
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viernes, 4 de enero de 2013
La Casa del Tiempo
La casa de mis amigos era espaciosa. Resistía el tiempo. Tenían una habitación iluminada, de corte oriental y puertas correderas. Me enseñaban cómo se las habían arreglado para editar un vídeo que se me había ocurrido, juntando el sonido de cierta película con el vídeo de una parodia en un programa de televisión. Sus padres nos iban trayendo comida. La que no nos comíamos la tiraban a la basura, así que hubo un trozo de carne empezada que rodeé con una servilleta y guardé en mi bolsa. Seguimos dándole vueltas a cómo mejorar el vídeo. Por ejemplo contratando a grandes actores de doblaje, para que la actuación fuera mejor que la del programa televisivo, y a la vez no se saliera de la boca del mal actor televisivo. Pensé que debía mostrarme eufórico con la idea, pero sólo sentía que a fin de cuentas era un vídeo del montón, no iba a ayudar a mejorar el mundo, ni iba a marcar un antes y un después; no merecía tanto trabajo. A todo esto, mientras tanto el padre había llamado a comer a la mesa. Mis colegas ya se habían ido. Yo aún tenía en la mano un trozo de carne, que con vergüenza rodeé con otra servilleta para guardarlo en mi bolsa. ¿Y si se pudría el primer trozo?
Aunque me hubieran invitado a la mesa, no tenía apetito. Jugué en el pasillo a un videojuego portátil de Sonic en el que al principio eras una especie de alma que buscaba el cuerpo del prota. Lo encontraba en una caverna que en sus tiempos fue submarina. Recordándolo en frío, era otra habitación de la casa, oscura y desordenada. En la gruta llena de calcetines encontrabas una canica plateada, Sonic. Con la opción Abrir, abrías el sarcófago, y de él salía una especie de calculadora que te decía la contraseña para resucitar al erizo, y ya podías jugar con él. Parecía un juego improvisado con la imaginación en el momento. Estaba distraído con esto cuando oí unos quejidos en el dormitorio detrás de mí. No les hacía caso, pero cuando tornaron en llantos, me tuve que levantar. Decían que yo era el asesino de su madre. Cierto era que después de salir de la habitación del fondo había encontrado un cadáver en la casa sentado en un poyete al doblar la esquina. Pero yo no tenía nada que ver, casi ni me acordaba, ni siquiera era el cuerpo de la madre. Entré en el comedor y le pedí al padre que callara al hijo pequeño; que no me molestaba que me trataran de asesino porque sabía que no lo era, pero que necesitaba jugar tranquilo. El tiempo pasaba muy rápido en aquella casa.
Hice caso a un consejo que me dio alguien, y que había olvidado: “Jamás salgas de la habitación del fondo”. Regresé a ella. De repente me hacía sentir seguro estar en su interior. Después de haber estado fuera, valoré aún más su imitación del estilo japonés de los años 50. Cerré tras de mí la puerta corredera principal, maciza. No tenía cerrojo. Mientras rodeaba la mesa baja en dirección al cuarto de baño, me pareció estar dentro del flashback de Ringu; me tranquilizaba estar en un lugar familiar, aunque hubiera sido extraido de una peli de terror. La puerta corredera del aseo era doble: primero una de madera y papel, luego una occidental de cristal esmerilado. Al abrir, distinguí por el cristal una figura humana sentada. Me encontré con otro cuerpo en sangre. La madre. Antes de poder pensar en sacarla de mi refugio o salir yo, despertó. Echó el cerrojo. Ahora que veía que estaba viva, apreciaba su belleza madura. Sacó una especie de diapasón formado por muchas articulaciones extensibles, como de bastón de ciego, pero destinada a convertirse en una larga vara metálica con la que me sujetaba contra la pared de la derecha.
—Yo soy tu amor —dijo—. Te voy a ayudar.
Y a través de la pared a mi izquierda, transparentándose desde dentro del aseo, veía que la habitación nipona era ahora una sala de exposiciones, y los turistas no podían penetrar la pared con su mirada para descubrir que nosotros estábamos allí.
Aunque me hubieran invitado a la mesa, no tenía apetito. Jugué en el pasillo a un videojuego portátil de Sonic en el que al principio eras una especie de alma que buscaba el cuerpo del prota. Lo encontraba en una caverna que en sus tiempos fue submarina. Recordándolo en frío, era otra habitación de la casa, oscura y desordenada. En la gruta llena de calcetines encontrabas una canica plateada, Sonic. Con la opción Abrir, abrías el sarcófago, y de él salía una especie de calculadora que te decía la contraseña para resucitar al erizo, y ya podías jugar con él. Parecía un juego improvisado con la imaginación en el momento. Estaba distraído con esto cuando oí unos quejidos en el dormitorio detrás de mí. No les hacía caso, pero cuando tornaron en llantos, me tuve que levantar. Decían que yo era el asesino de su madre. Cierto era que después de salir de la habitación del fondo había encontrado un cadáver en la casa sentado en un poyete al doblar la esquina. Pero yo no tenía nada que ver, casi ni me acordaba, ni siquiera era el cuerpo de la madre. Entré en el comedor y le pedí al padre que callara al hijo pequeño; que no me molestaba que me trataran de asesino porque sabía que no lo era, pero que necesitaba jugar tranquilo. El tiempo pasaba muy rápido en aquella casa.
Hice caso a un consejo que me dio alguien, y que había olvidado: “Jamás salgas de la habitación del fondo”. Regresé a ella. De repente me hacía sentir seguro estar en su interior. Después de haber estado fuera, valoré aún más su imitación del estilo japonés de los años 50. Cerré tras de mí la puerta corredera principal, maciza. No tenía cerrojo. Mientras rodeaba la mesa baja en dirección al cuarto de baño, me pareció estar dentro del flashback de Ringu; me tranquilizaba estar en un lugar familiar, aunque hubiera sido extraido de una peli de terror. La puerta corredera del aseo era doble: primero una de madera y papel, luego una occidental de cristal esmerilado. Al abrir, distinguí por el cristal una figura humana sentada. Me encontré con otro cuerpo en sangre. La madre. Antes de poder pensar en sacarla de mi refugio o salir yo, despertó. Echó el cerrojo. Ahora que veía que estaba viva, apreciaba su belleza madura. Sacó una especie de diapasón formado por muchas articulaciones extensibles, como de bastón de ciego, pero destinada a convertirse en una larga vara metálica con la que me sujetaba contra la pared de la derecha.
—Yo soy tu amor —dijo—. Te voy a ayudar.
Y a través de la pared a mi izquierda, transparentándose desde dentro del aseo, veía que la habitación nipona era ahora una sala de exposiciones, y los turistas no podían penetrar la pared con su mirada para descubrir que nosotros estábamos allí.
jueves, 27 de septiembre de 2012
ZvsT: sueño sobre el estreno
Soñé que era ya el estreno de mi texto teatral.
La directora, Saskia, no me había avisado para los ensayos generales y yo estaba ayudando en la cabina de sonido sin haber preparado el CD de música escogida.
El chico protagonista empezaba la obra un poco vacilante, como cuando le vi actuar por primera vez (iba vestido de negro como en sus primeras obras); Saskia aparecía entre el público y detenía todo.
Nos íbamos todos a celebrar el estreno.
¿Qué diría Freud?
<< Obviamente, su sueño deja traslucir una inseguridad de origen sexual. La directora teatral representa a su madre, que se negó a darle el pecho de pequeño. El protagonista, un chico, es un trasunto de su propio ego infantil, que por este trauma (sexual, por supuesto, ya que usted deseaba a su madre), murió. Por eso viste de luto. Al mismo tiempo, sufre una neurosis nacida de la frustración de que intentó comenzar su obra, pero, otra vez su madre, le detuvo en el momento en el que empezaba a hablar. No obstante, después de aquello, tras deshacerse del traje de muerto, se va a celebrarlo: usted desea dejar atrás todo aquello que le incomoda, en vez de resolverlo y finalizarlo. >>
¿Qué diría Jung?
<< Es normal que sientas inquietud ante el estreno de un texto tuyo. Creo que temes que la persona que está dirigiendo el montaje meta morcillas en tu libreto, o que le cambie el sentido a los chistes. Pero es un riesgo completamente natural, y seguro que tú también habrás hecho alguna vez tus propias interpretaciones con textos ajenos. >>
¿Y qué diría un psiquiatra de la seguridad social?
<< Eso de los sueños son tonterías, ¡no son reales! Mejor toma esta drog... medicación. >>
La directora, Saskia, no me había avisado para los ensayos generales y yo estaba ayudando en la cabina de sonido sin haber preparado el CD de música escogida.
El chico protagonista empezaba la obra un poco vacilante, como cuando le vi actuar por primera vez (iba vestido de negro como en sus primeras obras); Saskia aparecía entre el público y detenía todo.
Nos íbamos todos a celebrar el estreno.
***
¿Qué diría Freud?
<< Obviamente, su sueño deja traslucir una inseguridad de origen sexual. La directora teatral representa a su madre, que se negó a darle el pecho de pequeño. El protagonista, un chico, es un trasunto de su propio ego infantil, que por este trauma (sexual, por supuesto, ya que usted deseaba a su madre), murió. Por eso viste de luto. Al mismo tiempo, sufre una neurosis nacida de la frustración de que intentó comenzar su obra, pero, otra vez su madre, le detuvo en el momento en el que empezaba a hablar. No obstante, después de aquello, tras deshacerse del traje de muerto, se va a celebrarlo: usted desea dejar atrás todo aquello que le incomoda, en vez de resolverlo y finalizarlo. >>
¿Qué diría Jung?
<< Es normal que sientas inquietud ante el estreno de un texto tuyo. Creo que temes que la persona que está dirigiendo el montaje meta morcillas en tu libreto, o que le cambie el sentido a los chistes. Pero es un riesgo completamente natural, y seguro que tú también habrás hecho alguna vez tus propias interpretaciones con textos ajenos. >>
¿Y qué diría un psiquiatra de la seguridad social?
<< Eso de los sueños son tonterías, ¡no son reales! Mejor toma esta drog... medicación. >>
domingo, 22 de enero de 2012
Twitter del Señor Pintado
Al final he caído también. Pero por una buena causa: propagar mis nuevas animaciones allende los charcos. Me puse SrPintado porque estaban ocupados VictorPintado (un distribuidor de repuestos para electrodomésticos), VPintado, Victor, P, Pi,Pin, Pintado...
Y porque el dueño de una librería me llama "señor" y me ha hecho gracia el apodo.
https://twitter.com/#!/SrPintado
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martes, 10 de enero de 2012
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Sueño: Desnudo en el jardín nocturno / Vaso de cristal
Estaba de misión nocturna y me entraba hambre. Avanzando a través del bosque etéreo accedía al jardín de mi anciana amiga A. B., que en la vida real tiene el chalet vallado. Me quitaba toda la ropa para poder entrar, para poder ver la puerta de la cocina al jardín abierta, y la luz encendida. No dudé en hacerlo, lo que me sugiere que era capaz de moverme a través de las distancias por el bosque etéreo, pero que para entrar en un confinamiento cerrado por la voluntad de una persona, debía despojarme de toda sustancia no sutil. Empezaba a mirar qué podría comer, cuando escuché un ruido: A. B. se acercaba. Por muy fantasmal que yo fuera, tenía la seguridad de que ella podría verme así, desnudo. Corrí al exterior, dándome tiempo tan solo a sentarme agazapado contra el depósito de agua detrás de las sábanas tendidas. Ella no salía, pero yo permanecía quieto, porque sabía que había advertido mi presencia. Apareció un policía y un par más de rastreadores, que entraron en la cocina un instante y, buscándome, pasaron por delante de mí dos veces. Si me quedaba quieto, nadie me podía ver. Se marcharon. Yo también, cogí mi ropa tirada al fondo del jardín y volví al bosque etéreo.
Una teleserie policíaca.
Éramos un grupo de detectives que en cada capítulo buscaba un vaso de cristal que un ladrón escondía. En éste, acorralábamos al ladrón en su cubículo, mirando su mesa de objetos reunidos. ¿Dónde está el vaso? Tacháaan, la cámara se marcaba de repente un plano cenital: ¡toda la habitación era el vaso!
Una teleserie policíaca.
Éramos un grupo de detectives que en cada capítulo buscaba un vaso de cristal que un ladrón escondía. En éste, acorralábamos al ladrón en su cubículo, mirando su mesa de objetos reunidos. ¿Dónde está el vaso? Tacháaan, la cámara se marcaba de repente un plano cenital: ¡toda la habitación era el vaso!
jueves, 1 de septiembre de 2011
Sueño: Señales en la gasolinera galáctica / Tristán e Isolda
En un salón de actos universitario, un científico encanecido exponía un vídeo documental.
Mientras la cámara se alejaba a gran velocidad de la Tierra y dejaba atrás el Sistema Solar en un CGI apabullante, la locución de una voz corporativa masculina explicaba:
"En la antigüedad, había un dios extraterrestre que usaba nuestro planeta como prostíbulo. Pero un día dejó de venir. Quizá fuera a hacerle una entrevista a algún monstruo galáctico amigo suyo, que viviera en la otra punta del universo conocido... "
Un par de exploradores viajaba hasta la última gasolinera de la galaxia, desde donde uno (yo) intentaba sintonizar con una radio frecuencias que confirmaran la teoría del vídeo. Al principio era todo estática, pero al rato recibió un programa de entretenimiento matinal. El gasolinero quedó tranquilo, ¡misión cumplida!.
También soñaba que el Barón Ashler (Ashura) de Mazinger Z tenía dos nombres: Tristán para la parte masculina e Isolda para la femenina.
Al despertar pensé que mi inconsciente lo había inventado, pero lo consulté y realmente se llaman así. Una explicación racionalista: quizá lo leería hace meses en el manga, porque en lo que he visto del anime jamás se mencionan esos nombres.
EDITO: Nah, al final es que lo había leído en FB de reojo.
Mientras la cámara se alejaba a gran velocidad de la Tierra y dejaba atrás el Sistema Solar en un CGI apabullante, la locución de una voz corporativa masculina explicaba:
"En la antigüedad, había un dios extraterrestre que usaba nuestro planeta como prostíbulo. Pero un día dejó de venir. Quizá fuera a hacerle una entrevista a algún monstruo galáctico amigo suyo, que viviera en la otra punta del universo conocido... "
Un par de exploradores viajaba hasta la última gasolinera de la galaxia, desde donde uno (yo) intentaba sintonizar con una radio frecuencias que confirmaran la teoría del vídeo. Al principio era todo estática, pero al rato recibió un programa de entretenimiento matinal. El gasolinero quedó tranquilo, ¡misión cumplida!.
También soñaba que el Barón Ashler (Ashura) de Mazinger Z tenía dos nombres: Tristán para la parte masculina e Isolda para la femenina.
Al despertar pensé que mi inconsciente lo había inventado, pero lo consulté y realmente se llaman así. Una explicación racionalista: quizá lo leería hace meses en el manga, porque en lo que he visto del anime jamás se mencionan esos nombres.
EDITO: Nah, al final es que lo había leído en FB de reojo.
lunes, 29 de agosto de 2011
Sueño: El Ladrón del Bar
Una mañana, recién abría un bar, otros clientes y yo veíamos que alguien había entrado a robar por la noche. Todos supimos quién había sido: otro cliente que en su primerísima conversación preguntó, haciéndose el simpático, cuál era la contraseña de la alarma. Yo decía:
¡Qué tonto! ¡Mejor que hubiera entrado por la ventana del baño, que desde el patio hay un pasillo que da directo a la calle!
¡Qué tonto! ¡Mejor que hubiera entrado por la ventana del baño, que desde el patio hay un pasillo que da directo a la calle!
domingo, 28 de agosto de 2011
2 Sueños de Agosto
Salgo de marcha con el colega J. C., alias T., que en este sueño no tiene novia. Se liga a una pelirroja y a mí me toca la amiga morenita. Nos vamos los cuatro a un dormitorio reservado que hay en el bar, pero yo debo ir al baño. Allí, el malo de Osmosis Jones me dispara con una pistola automática. Me escondo bajo una mesa, pero aunque algunas balas me alcanzan los tobillos y pantorrillas, al final me doy cuenta de que estoy soñando y paso de él olímpicamente. Vuelvo a la cama, pero levanto la manta y los tres ya duermen. La morena ha acabado durmiendo
pegada a J., que está boca abajo. Agarro a la pelirroja y me la echo encima. A dormir.
A la mañana siguiente, reaparece por la puerta del bar el malo bailando como Michael Jackson. Yo me pongo a imitarlo y se le va todo el aura de amenaza.
Soy como una serpiente intangible; lo único de mí que existe empíricamente es mi boca, un cuadrado como el de las herramientas de borrar en los programas informáticos de editar imágenes rasterizadas. Pero la estela de vacío que voy dejando también forma parte de mí. Digamos que soy como una serpiente algorítmica, pero sólo el hueco que dejaría su interior. Un ser que existe porque come materia tangible a través del ventanuco poligonal de su extremo. Aunque ello sea mi boca, no es necesariamente mi cabeza. Mi visión está en la otra punta. Busca siempre dónde está la entrada al vacío, pero no es para evitar chocar ni nada parecido, sino para una razón que escapa a mi memoria de vigilia.
El escenario es un cubo laberíntico hecho de arbustos de jardín podados. No importa lo que hay fuera. La boca borradora sigue podando más pulidamente las superficies que ya hay en el cubo, que es tan grande como un chalet. Por dentro es como una urbanización de chalets sin casas ni asfalto, sólo pasillos delimitados por arbusto. La estela forma parte de mí, pero la serpiente de vacío también es lo externo a mí, o hablando de otro modo: lo más artificial es el entorno laberíntico en el que me encuentro haciendo pruebas, pero yo no sabía que la serpiente inmaterial era también yo hasta despertar. Tomaba el cuadrado engullidor como un misterio. Sin embargo, mientras he estado soñando, he comprendido su esncia mucho mejor que al tratar de racionalizarlo. Para explicarlo muy mundanamente, esperaba que el vacío de la estela llegase para que dejara de rodearme todo aquello que no forma parte de mi verdadero yo. Como una lengua de gato limpiando. Pero también sé que esto es una interpretación algo capciosa, mi sentimiento era más bien de excitación científica ante un juego o enigma.
Desperté con este tema en mi mente:
pegada a J., que está boca abajo. Agarro a la pelirroja y me la echo encima. A dormir.
A la mañana siguiente, reaparece por la puerta del bar el malo bailando como Michael Jackson. Yo me pongo a imitarlo y se le va todo el aura de amenaza.
Soy como una serpiente intangible; lo único de mí que existe empíricamente es mi boca, un cuadrado como el de las herramientas de borrar en los programas informáticos de editar imágenes rasterizadas. Pero la estela de vacío que voy dejando también forma parte de mí. Digamos que soy como una serpiente algorítmica, pero sólo el hueco que dejaría su interior. Un ser que existe porque come materia tangible a través del ventanuco poligonal de su extremo. Aunque ello sea mi boca, no es necesariamente mi cabeza. Mi visión está en la otra punta. Busca siempre dónde está la entrada al vacío, pero no es para evitar chocar ni nada parecido, sino para una razón que escapa a mi memoria de vigilia.
El escenario es un cubo laberíntico hecho de arbustos de jardín podados. No importa lo que hay fuera. La boca borradora sigue podando más pulidamente las superficies que ya hay en el cubo, que es tan grande como un chalet. Por dentro es como una urbanización de chalets sin casas ni asfalto, sólo pasillos delimitados por arbusto. La estela forma parte de mí, pero la serpiente de vacío también es lo externo a mí, o hablando de otro modo: lo más artificial es el entorno laberíntico en el que me encuentro haciendo pruebas, pero yo no sabía que la serpiente inmaterial era también yo hasta despertar. Tomaba el cuadrado engullidor como un misterio. Sin embargo, mientras he estado soñando, he comprendido su esncia mucho mejor que al tratar de racionalizarlo. Para explicarlo muy mundanamente, esperaba que el vacío de la estela llegase para que dejara de rodearme todo aquello que no forma parte de mi verdadero yo. Como una lengua de gato limpiando. Pero también sé que esto es una interpretación algo capciosa, mi sentimiento era más bien de excitación científica ante un juego o enigma.
Desperté con este tema en mi mente:
viernes, 10 de junio de 2011
Jodorowsky la lía parda en el Cine Doré
Alejandro Jodorowsky dio un coloquio en la Filmoteca de Madrid tras proyectarse su largometraje "The Holy Mountain (La Montaña Sagrada)". Yo estaba encantadísimo porque leí su libro La Danza de la Realidad y lo flipé en chiribitas. Pero entre el público estuve rodeado de personas que se indignaron ante la actitud de la película y la propia personalidad del tipo. Se quedaban con los brazos cruzados y el maxilar inferior en tensión, esperando a ver qué soltaba para replicar con un ¡hum!
Muchas manos se levantaron para preguntarle cosas a las que Jodorowsky dio la vuelta (paradójicamente) de forma acertada. Podía parecer que a veces se burlaba de su público, pero al salir de la sala puedes pensar en frío del todo y darte cuenta de que sólo se ríe de sus egos, a ver si despierta lo otro.
Un joven mencionó que no soportaba la violencia. OjoDOro respondió: "¿Sabes por qué no soportas la violencia? Porque eres violento. Antes leyendo las citas del libro nos querías ametrallar a todos leyendo tan deprisa." Esto, leído así sin contexto, parece que le está haciendo delante de todos una de esas "corbatas" de Colombia, de abrir el cráneo y cagar dentro. Pero escuchándole en vivo, con atención, puedes llegar a darte cuenta de que en ningún momento hay saña, ni más intentos de quedar por encima de los demás que el normal que corresponde a quien lleva un coloquio de director. Al comentario de "porque eres violento", una antigua tarotista que se me sentaba cerca susurró: "¡Eso no se puede decir en público!" Esto es porque (supongo que será cierto) si alguien te echa el tarot y descubre algo sobre tu pasado que puede hacer que te pongas en guardia, no lo mencionará para no interrumpir el flujo del proceso.
Parece que a Jodorowsky no le importa que te sientas mal con sus opiniones. Probablemente sea su objetivo esencial: no el joderte, sino el removerte por dentro hasta que sepas POR QUÉ te sientes así. Como cuando una pestaña se te cae en el ojo y no puedes abrirlo hasta que haces un montón de muecas y tonterías aparentes frente al espejo.
Parece que a Jodorowsky no le importa que te sientas mal con sus opiniones. Probablemente sea su objetivo esencial: no el joderte, sino el removerte por dentro hasta que sepas POR QUÉ te sientes así. Como cuando una pestaña se te cae en el ojo y no puedes abrirlo hasta que haces un montón de muecas y tonterías aparentes frente al espejo.
A una chica que se balanceaba mientras le hacía una pregunta, le dijo así por las buenas que si se balanceaba estaba loca, y se puso a imitar sus vaivenes hasta que la chica se fue indignada. Aunque la chica demostrase a posteriori ser una niña pequeña mentalmente, dudo que conviniera que la tratase como tal. No al menos delante de todo el aforo del Cine Doré. ¡Es que lo vas buscando!
En conclusión (¿tengo que dar una conclusión para terminar el artículo?): el tipo me sigue cayendo muy bien, pero no me extraña que los obcecados le quieran pegar.
PD:
Y bueno, al día siguiente presentaba su último libro en la Casa de América. En la entrada que da a la Cibeles me dijeron: "Tira todo a la derecha hasta dar con la entrada opuesta". Al llegar, la fila ya era interminable. Acabé en la otra punta de la manzana. Vamos, que el guardia de seguridad/conserje me hubiera hecho un favor diciéndome: "Unos metros a la izquierda." Al menos pasé casi una hora de interesante y estimulante charla con una psicóloga, una antigua actriz de doblaje y criaturas varias del Señor. Pero como debido al aforo limitado no pude entrar, no haré ninguna entrada llamada "Jodorowsky la lía parda en la Casa de América".
miércoles, 4 de mayo de 2011
Sueño: La Editorial
Estaba en mi casa y me llamaban al móvil. Había tanto ruido de la calle que no entendía bien lo que me decían, ni quién era. Miraba la pantalla del teléfono y un rótulo me indicaba: "LATÍN". Mi interlocutor me estaba hablando en plan Nostradamus o algo.
—Hola, ¿quién es? ¡No le entiendo! —decía.
Era difícil mantener la concentración entre tanto ruido. Al final me hablaron en español:
—Somos de la editorial... —inteligible.
—¡No le oigo! ¿Sois de Saco de Huesos?
—No.
—¿De Círculo Rojo? ¿AJEC?—me puse a decir al tuntún todas las que recordaba en ese momento.
Mientras, buscaba alguna habitación donde no se oyera el ruido. En mi cuarto, donde más. Al final me giraba para decirles a los del exterior que se callaran, y eso me sacaba del sueño.
EDITO: ¿O era Imprimátur?
—Hola, ¿quién es? ¡No le entiendo! —decía.
Era difícil mantener la concentración entre tanto ruido. Al final me hablaron en español:
—Somos de la editorial... —inteligible.
—¡No le oigo! ¿Sois de Saco de Huesos?
—No.
—¿De Círculo Rojo? ¿AJEC?—me puse a decir al tuntún todas las que recordaba en ese momento.
Mientras, buscaba alguna habitación donde no se oyera el ruido. En mi cuarto, donde más. Al final me giraba para decirles a los del exterior que se callaran, y eso me sacaba del sueño.
EDITO: ¿O era Imprimátur?
viernes, 18 de marzo de 2011
Sueño: Pasillo sangriento
No quería haber entrado, pero acudí.
El largo pasillo estaba lleno de sangre y gente muriendo. Cuanto más se mantuviera el rítmo de muertes, más atraerían la atención de espíritus malignos. La gente estaba loca. Me alejaba para salir del pasillo, y un portón se cerraba detrás de mí. En las compuertas aparecía un gran cero de color rojo sangre.
Abría otra puerta y al otro lado había un cadáver deforme y pútrido de una mujer que intentó entrar a ver la parte donde estaba. Del susto, cerré al instante. Cuando me hice a la idea de lo que había al otro lado, supe reunir valor y volver a abrir para pasar.
Me defendía con un pañuelo para el cuello, paralizando a los "zombies" dándoles en la cabeza. Sin darme cuenta, paralicé al zombie de una chica que conocía de antes. No sabía cómo salir de allí. Pensaba: "sacrificaría todas estas vidas moribundas para que [otra persona que conocía pero no vi] y yo pudiéramos escapar."
No había salida, y el sueño acabó.
El largo pasillo estaba lleno de sangre y gente muriendo. Cuanto más se mantuviera el rítmo de muertes, más atraerían la atención de espíritus malignos. La gente estaba loca. Me alejaba para salir del pasillo, y un portón se cerraba detrás de mí. En las compuertas aparecía un gran cero de color rojo sangre.
Abría otra puerta y al otro lado había un cadáver deforme y pútrido de una mujer que intentó entrar a ver la parte donde estaba. Del susto, cerré al instante. Cuando me hice a la idea de lo que había al otro lado, supe reunir valor y volver a abrir para pasar.
Me defendía con un pañuelo para el cuello, paralizando a los "zombies" dándoles en la cabeza. Sin darme cuenta, paralicé al zombie de una chica que conocía de antes. No sabía cómo salir de allí. Pensaba: "sacrificaría todas estas vidas moribundas para que [otra persona que conocía pero no vi] y yo pudiéramos escapar."
No había salida, y el sueño acabó.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Cuello cicatrizado
Entré al facebook y vi el estado de un contacto que es editor literario: "Me han cortado el pelo". En su foto de perfil aparecía posando echado en una bañera vacía, escribiendo con su portátil. Como si fuera su costumbre usarlo ahí. Algunos se abren una cuenta para esto. Bueno, la cuestión es que a mí no me habían cortado el pelo, me lo había cortado yo mismo. Me piqué, dejé mi portátil fuera de la bañera (yo también soy guay) y cogí la cámara. Tal como yo estaba, lo original era hacerme una foto carnet. No pensé que después de cicatrizado se vería así mi cuello: como un único labio con motitas y un par de agujeros para respirar. Era todo un poco macabro, pero me tomé varias fotos por si alguna salía movida o desenfocada.
Al final se me olvidó subir el decapitado retrato al perfil. Si es que ya no sé ni dónde dejo la cabeza.
Al final se me olvidó subir el decapitado retrato al perfil. Si es que ya no sé ni dónde dejo la cabeza.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Microrrelato: Jogging
Estaba caminando a lo largo de la avenida, cuando uno de esos hombres que hacen jogging porque van a todas partes en coche me adelantó. Tenía la mano izquierda levantando algo, a lo olimpista con su antorcha. Era un bebé al que sostenía por el cuello. Aligeré el paso y alcancé al tipo:
─ Oiga, ¿qué hace con su hijo? Porque es su hijo, ¿verdad? ¡Da igual, a un bebé no se le trata así!
─ Sí, es mi hijo. Pero verá, soy divorciado. Debido a que no soy demasiado inteligente, dependo de mi físico para atraer una pareja que pueda apoyarme a la hora de educar a mi hijo. Por eso todos los días, durante las horas en las que no estoy en el trabajo, debo correr; correr hasta que sea el hombre más fuerte del mundo. Comprenderá que si paso mi tiempo libre corriendo, no puedo compartir las horas con mi bebé, por lo que me lo llevo conmigo.
─ Ah, bueno. Entonces vale.
El tipo se marchó calle abajo. Su bebé dejó toda la acera perdida de caca.
viernes, 1 de octubre de 2010
Pesadilla: Anna pataslargas
"Anna" es el pseudónimo que le he puesto a una mujer aún joven, muy alta y delgada pero no carente de elegancia natural, que vive en mi pueblo. Ayer, mientras me sentía obsesionado por ciertos asuntos relacionados con la chica que me gusta, vi a Anna en una mesa de la biblioteca. Así que supongo que en esta pesadilla la veo como una personificación de esas veces en las que me tomo las cosas demasiado en serio.
Pensaba en la chica que me quita el sueño. Sus ojos, su sonrisa, su curiosidad...
Y me metía por un camino más abandonado. Oía un diálogo que venía desde el otro lado de la tapia de una casa antigua abandonada. Uno decía afirmaciones y el otro respondía con preguntas:
- Oí que ella se coló dentro de esta casa para conseguir sus medicinas.
- Sí, pero ¿esta casa no está maldita?
- Sí que lo está, mira a través de este cristal...
Yo mientras había estado observando a ver por dónde se podría trepar hasta arriba.
Y de repente me había convertido en el que respondía. Delante de mí, el otro sostenía un trozo de hormigón con un cristal, a través del cual se suponía que podría ver un espectro. No veía nada extraño. Pero al bajar el afirmante el cristal, me asusté al ver delante de mí a Anna, que me miraba con ira. Yo caía en el pánico, porque sabía que su rostro iba a transformarse en algo monstruoso. Sus brazos y sus piernas se estiraban hasta convertirse en una figura altísima de miembros esqueléticos. Se abalanzaba sobre mí, ansiando matarme de horror a través de un ataque al corazón.

Fue tan intenso que desperté a medias: sentía que sólo me salvaría si, moviéndome, demostraba que no estaba dormido. Pero durante unos segundos angustiosos estuve paralizado, lo único que pude hacer fue imitar ronquidos para alejar la pesadilla. No suena muy lógico, pero supongo que si los ronquidos los hacía conscientemente, eran suficiente prueba de que ya estaba despierto.
-.-
Pensaba en la chica que me quita el sueño. Sus ojos, su sonrisa, su curiosidad...
Y me metía por un camino más abandonado. Oía un diálogo que venía desde el otro lado de la tapia de una casa antigua abandonada. Uno decía afirmaciones y el otro respondía con preguntas:
- Oí que ella se coló dentro de esta casa para conseguir sus medicinas.
- Sí, pero ¿esta casa no está maldita?
- Sí que lo está, mira a través de este cristal...
Yo mientras había estado observando a ver por dónde se podría trepar hasta arriba.
Y de repente me había convertido en el que respondía. Delante de mí, el otro sostenía un trozo de hormigón con un cristal, a través del cual se suponía que podría ver un espectro. No veía nada extraño. Pero al bajar el afirmante el cristal, me asusté al ver delante de mí a Anna, que me miraba con ira. Yo caía en el pánico, porque sabía que su rostro iba a transformarse en algo monstruoso. Sus brazos y sus piernas se estiraban hasta convertirse en una figura altísima de miembros esqueléticos. Se abalanzaba sobre mí, ansiando matarme de horror a través de un ataque al corazón.
Fue tan intenso que desperté a medias: sentía que sólo me salvaría si, moviéndome, demostraba que no estaba dormido. Pero durante unos segundos angustiosos estuve paralizado, lo único que pude hacer fue imitar ronquidos para alejar la pesadilla. No suena muy lógico, pero supongo que si los ronquidos los hacía conscientemente, eran suficiente prueba de que ya estaba despierto.
-.-
domingo, 12 de septiembre de 2010
Sueño: Pies que cojean
Un sueño ambientado en una noche fresca e idealizada de San Martín de Valdeiglesias.
Yéndome de la plaza de la iglesia, donde había asistido a una reunión no religiosa, salía del recinto cojeando del pie izquierdo por mi antiguo esguince. Un anciano lisiado de piel morena me preguntaba si no creía que me sería difícil ir caminando así hasta casa. Respondí que no imposible.
A la salida me esperaba mi tío, que me dijo que él sufrió un esguince en el pie derecho.
Agarrándonos por los hombros, fuimos caminando calle abajo como un solo hombre.
Una imagen estupenda:
http://www.madridteacher.com/fotos/community/san-martin-de-valdeiglesias/san-martin-10.jpg
Yéndome de la plaza de la iglesia, donde había asistido a una reunión no religiosa, salía del recinto cojeando del pie izquierdo por mi antiguo esguince. Un anciano lisiado de piel morena me preguntaba si no creía que me sería difícil ir caminando así hasta casa. Respondí que no imposible.
A la salida me esperaba mi tío, que me dijo que él sufrió un esguince en el pie derecho.
Agarrándonos por los hombros, fuimos caminando calle abajo como un solo hombre.
Una imagen estupenda:
http://www.madridteacher.com/fotos/community/san-martin-de-valdeiglesias/san-martin-10.jpg
martes, 7 de septiembre de 2010
Rashomon Peaks
"Rashomon" (Akira Kurosawa, 1950)
La acabo de ver, y tiene todos los elementos clave de Twin Peaks:
Empieza con un leñador.
Habla con otros en la Puerta de Rashomon, que hace las veces de "sala de espera".
Cuentan la historia de un ladrón que no para de reir y de moverse como una bestia salvaje, porque vive en los bosques.
De la mujer disputada a otro hombre, y que se aferra a un tronco de madera al ver venir la muerte.
Un ser de otro mundo habla a través de otra persona.
La Puerta de Rashomon tiene dos caras, alguien grita desde la otra.
Vamos, que si queréis enganchar a Twin Peaks a vuestra abuela, primero enseñadle esta película.
Verdaderamente es muy onírica, pero sin un surrealismo aparente.
La acabo de ver, y tiene todos los elementos clave de Twin Peaks:
Empieza con un leñador.
Habla con otros en la Puerta de Rashomon, que hace las veces de "sala de espera".
Cuentan la historia de un ladrón que no para de reir y de moverse como una bestia salvaje, porque vive en los bosques.
De la mujer disputada a otro hombre, y que se aferra a un tronco de madera al ver venir la muerte.
Un ser de otro mundo habla a través de otra persona.
La Puerta de Rashomon tiene dos caras, alguien grita desde la otra.
Vamos, que si queréis enganchar a Twin Peaks a vuestra abuela, primero enseñadle esta película.
Verdaderamente es muy onírica, pero sin un surrealismo aparente.
viernes, 27 de agosto de 2010
Satirrama 3 (podcast)
PODCAST 3, "Muy Alta Tensión":
http://audioracoon.com/audios/ficha/satirrama-3-muy-alta-tension-agosto-2010/506
Monográfico sobre la nueva línea de Muy Alta Tensión, y el perjuicio de los campos electromagnéticos en la salud.
Con la colaboración de Cristina D. Ruiz, Álvaro Polo, Luisma Albarracín y Quique Carmena.
Fuentes:
http://elguadarramista.com/2010/07/20/preocupacion-en-la-sierra-por-la-nueva-linea-de-muy-alta-tension/
Este tema me toca cerca porque hace un par de años ya soñé con unas torres exageradamente altas en toda la mitad del monte.Si no tienes ganas de descargarlo, puedes escucharlo igualmente:
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