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sábado, 25 de abril de 2009

El estreno de "eUHsM" en Orcasitas

Tremendo estreno.
Casi no vino nadie, pero tremendo estreno.

Como en el par de horas previas habían estado proyectando una película infantil (la de FernGully...), hubo que empezar 10 minutos después para los ajustes técnicos. Fui el encargado de probar el micro, improvisando a marchas forzadas una serie de estupideces encadenadas hasta que el técnico (aplausos a él, que vino por hacer un favor) dijo que ya había ajustado el sonido. Colocamos unos papeles en la fila de alante para reservarlos al equipo, pero al final ninguno de nosotros se quiso sentar tan cerca, así que la segunda fila se llenó casi.

Raúl empezó hablando como buen anfitrión, sobre los meses y meses que habían estado esperando el estreno. Y suerte que me había avisado, porque de repente me llamó al escenario para que presentara mis dos cortos con los que iba a abrir el estreno. Estos dos cortos cortos fungían como si fuesen los trailers antes de ver la película. El primero de ellos era un trailer falso que hice en 5 días, y casi lo vimos dos veces porque el cañón proyector se apagó y hubo que reiniciarlo (sólo a mí se me ocurrió subir de nuevo al micrófono para soltar solemne... "La pantalla... se apagó.").
Y el segundo era "Bello Durmiente", en el que había trabajado durante casi año y medio, pero que no le tenía tanto cariño como al otro... cuando se proyectó vi porqué: es increíble el efecto que hace ver tu propia obra en una sala oscura con decenas de personas. Cada plano, cada toma se dilata y toma todos sus significados posibles. Me pareció TAN lento. Creo que aquellas críticas tan favorables que me hicieron en la lista de correo de Forjadores, se debieron a que toda la gente había leído el relato en el que se basaba y entonces rellenaban los "huecos" de una forma más satisfactoria. Quizá sea una adaptación buena del cuento, pero como cortometraje por sí mismo, ya no me convence. Seguiré trabajando para mejorar.

Después de los míos, y como prefacio al corto estrenado en sí, se proyectó "Ratones" [Reseña - vídeo]. En Youtube es gracioso, pero en pantalla grande es mortal.
Y por fin,
"El Último Hombre Sin Móvil."

Sólo diré que el corto empieza con un plano muy bizarro que yo en su día fotografié (siempre sin flash, por favor), y desde ahí es un no parar de chorradas bien interpretadas. Raúl hace un extraordinario personaje secundario. A partir de la segunda mitad del corto (20 minutos), salgo yo de figurante y/o extra. Con la cantidad de tomas que hicimos, se me hizo muy corta la escena final; supongo que pasa siempre en los montajes de acción.

Y bueno, es un corto ideal para pasar un rato divertido. Me fui de allí con ilusión de realizar más obras mías.
Cuando se publique en internet, pondré el enlace aquí.
VP_

martes, 21 de abril de 2009

Invitación a "El Último Hombre sin Móvil" (ya pasó)

Mensaje de Raúl Atréides, el hombre responsable de que yo hiciera estas 5 entradas:
Etiqueta de Raúl Atreides

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Os espameo para invitaros al estreno de nuestro último corto,
"EL ÚLTIMO HOMBRE SIN MÓVIL" [...]

lunes, 17 de diciembre de 2007

Los figurantes de Atreides (2/2)

Una semana después, algunos de los extras nos reunimos otra vez para filmar el epílogo del cortometraje.


Teníamos que aprovechar el poco tiempo que nos quedaba de luz, porque en apenas 2 horas anochecería.
Después de un rato esperando en el vivero, se comenzó con los planos de la madre y el niño. El niño era José, un experto en aparecer en series de Antena3 y Telehinco.


El personaje protagonista, interpretado por Alan, estaba recluído en un Zoo para inadaptados sociales, embutido en su camisa rara de fuerza con las mangas sueltas. También llevaba un collar con un chip que le hacía sufrir dolores indecibles si intentaba traspasar el perímetro asignado. Un castigo cruel por no haberse comprado un móvil como ordenaba la sociedad.
Como curiosidad, se supone que también está encerrado en ese Zoo ni más ni menos que Ramón, el segurata pervertido protagonista del anterior corto de Raúl Atreides: "Ratones"



Lo que pasa es que como se trata de una toma aislada no era necesario filmarla hoy mismo, y se hará con el actor cualquier otro día... y también con su correspondiente camisa rara de fuerza con las mangas sueltas.

Me da la impresión de que, quizá inconscientemente, el mayor terror de Raúl sea la tecnología. En "El Relevo" parecía casi lo contrario, ya que aquellos personajes se quejaban de que les iban a clausurar la emisora de radio y el parque, y además se describía la historia del barrio de Orcasitas y cómo sus vecinos lucharon por sus derechos desde el barro hasta el Barrio. Pero por otra parte, ese corto primerizo no es demasiado representativo dentro de su filmografía, y...... (¡Mecachis, hablo de un tipo que ha hecho 4 o 5 cosillas y me pongo en plan crítico de cine!) En fin: en "Jírous", un accidente con productos químicos provoca el nacimiento de un monstruo porculizador. Y en "A.G." nos encontramos con un videojuego tan malo que espanta a otro personaje electrónico. La cuestión es que la moraleja de todos los cortos parece ser básicamente la misma: la computerización y mecanización de las costumbres humanas nos está dejando ciegos, pues la tecnología comanda la mitad del mundo.
Esto he podido verlo porque veo sus historias desde una perspectiva distinta a la visión subjetiva de Raúl.
[Si lees esto: me gustaría que me dijeras, en base a mis cortos, cuál es mi principal mensaje subyacente, para tomar consciencia de él y trascenderlo.]

Para dar la impresión de que el protagonista llevaba ya un tiempo viviendo en la celda electromagnética como una bestia, se le hizo improvisadamente una cabaña a base de ramas de poda. En esta foto se puede apreciar como usando un arbolillo como base, se puede hacer una tienda en un momento. También se me ve a mí con la gabardina matrix que íbamos a necesitar para la siguiente escena:


Unos pocos de los que en la secuencia del anterior día de rodaje habíamos dejado de estar influenciados por las malignas ondas telefónicas (es decir, los que podíamos rodar en lunes), habíamos formado una especie de sociedad clandestina de tipos chungos que hacían La Resistance. Íbamos vestidos con pintas matrixeras y caminábamos en plan peli del Bruckheimer. No hice fotos de esas tomas porque yo estaba concentrado en actuar, pero estábamos para enmarcarnos en la pared del pasillo.

De hecho, haré un dibujo para ilustrar un poco caricaturescamente todo aquello.
En breve estará aquí, en tu blog amigo. (...)
VP_


P.D.:
Ojalá pueda ir acompañado al estreno del corto.

P.D. 2:
El dibujo ya está, en la entrada posterior a ésta.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Los figurantes de Atreides (1/2)

Esta entrada se sitúa tras ÉSTA.

CORTOMETRAJE:
"El último hombre sin móvil".

DIRECTOR:
Raúl Atreides



Para el rodaje de este domingo, habíamos quedado a las 12 en punto en la estación de Cercanías. A las 12 y media todavía no empezábamos. Algunos fuimos presentándonos, intercambiando pareceres sobre el mundo del figurante:

-"Para hacer esto gratis hace falta tener afición."
-"O vocación"

Normalmente a los figurantes se les remunera, pero en este caso estábamos actuando por amor al arte y a Raúl. ¡Y tachán! Llegó Raúl con los palos metálicos que hacían la función de raíles para la plataforma del travelling.



Cruzamos la calle hasta una acera adjunta a un parquecito de columpios con su parada de bus, su banquito y su hierba encagarrutada. Al principio los figurantes no sabíamos dónde colocarnos, pero al cabo vinieron un par de personas que faltaban y ya supimos desperdigarnos adecuadamente a lo largo de toda la acera. Uno de nosotros era un señor que se iba a haber vestido "normal" como el resto, pero tuvo la idea de enchaquetarse con corbata para dar aspecto de ejecutico de una multinacional (incluso dijo que iba a comprarse un diario ABC). De ese modo habría más variedad entre los personajes extras.

Nuestras instrucciones eran estas:
primero estábamos cada uno por su lado tranquilamente. El silbato del director era el aviso para representar que todos habíamos recibido a través de nuestros teléfonos móviles (controladores de las mentes) la orden de atrapar al protagonista, a
"El último hombre sin móvil", interpretado por el sufrido Alan, que en su día tuvo que repetir 16 veces al escena en la que le linchaban.

He de decir que nos tomábamos la persecución muy en serio: si nos hubiésemos convertido en unos móvil-zombies
de verdad
(o zonvils, creo que sería el término), le habríamos alcanzado al final de esa misma toma. Era increíblemente divertido: la mayor parte de nosotros seguramente nunca había jugado al pilla-pilla en plan "20 contra 1". Si alguna vez hacen por vuestra región un remake de "La invasión de los ultracuerpos" o de alguna de zombies, apuntáos de extras, que mola mucho. Repetimos las tomas de perseguir al elemento subversivo unas 4 veces fimando desde la altura de los ojos, y unas 3 veces con la cámara grabando desde una azotea. Y casi se quedan olvidados los raíles del travelling cuando nos movimos a la siguiente localización:
El parque de Pradolongo.

Años antes, este parque fue el escenario testigo del rodaje de "El relevo", el primer corto que realizaron en la Asociación de Vecinos de Orcasitas, que salió algo chapucerillo, como todos los primeros cortos.
Teníamos que rodar en una "pirámide de cuerdas", pero nadie parecía saber exactamente dónde estaba. Por suerte, el instinto nos acompañaba y fue muy fácil encontrarla. Allí reclutamos a un hombre que casualmente estaba por allí con un peto azul, para que interpretase al personaje llamado "técnico de Vomistar". Al pobre le llamaron "técnico" hasta que ya le preguntaron y dijo que era Daniel. Debió compartir toma con los niños, cuyos extertores agónicos de muerte en la arena fueron estupendamente asesorados por Carol.



Había que subir a lo alto de la torre de cables para pegar arriba una "antena" hecha con unas barras y unas cajas. Por suerte contábamos con un par de Reyes Monos en el equipo técnico, que supieron subir el artilugio al que debería trepar el protagonista mientras huía de todos nosotros, horror sin nombre.


En las últimas tomas de muchedumbre, se nos unieron un hombre y su excitable perro; además de una mujer con su niña pequeña, que sólo faltó que corriera con el carrito de bebé detrás de Alan.

Raúl Atreides dice a veces que es mal actor y peor declamador, pero eso sólo será en las películas, porque en la vida real, podría haber sido uno de los grandes si tan sólo hubiera nacido hace décadas, cuando el cine mudo.
Sin ir más lejos, se le puede ver ese brillo cuando está explicando a su reparto la finalidad de la secuencia. En esta comprometida foto le podéis ver detallando a dos de sus actores cómo concibe la secuencia del acorralamiento.

"Ciervo herido, peligroso enemigo"


No quiero comentar más para no desvelar el final del corto.
El rodaje está a punto de finalizar, sólo queda una secuencia.
Espero poder escribir una reseña para entonces.

Sólo era eso. Manifestar cuan divertido es.
VP_


(Continuación del artículo)

jueves, 15 de noviembre de 2007

Los rodajes de Raúl Atreides: 2 días dentro del plano existencial más bizarro


Estuve estos dos días en el rodaje de unas escenas del cortometraje de un colega: Raúl Atreides. Su corto se llama
"El Último Hombre Sin Móvil"

El primer día que estuve había que filmar unas tomas de dos presos, cuyos calabozos daban pared con pared. Los 2 reclusos eran el recién encerrado Arturo, el hombre sin móvil que da nombre al corto, y "el último hombre sin televisión", que llevaba recluso desde los años 70.
Resulta que como el actor protagonista, Alan, no había podido acudir al rodaje, sólo hicimos las tomas del otro personaje, que en el guión figuraba como "Montecristo". Su interpretación corrió a cargo de Paco de Dios, también llamado Paco Dios, cuya larga barba encanecida dio verosimilitud al semblante del preso. Años atrás estaba más flaco, pero en fin, se supone que a base de no caminar y de comerse todas las porquerías que le entregasen en la cárcel, habría recuperado su peso.


El único calabozo que teníamos a mano era una sala de aseos masculina de la Asociación de Vecinos, sede de la Asociación Juvenil de Cortometrajes de Orcasitas, y principal lugar de localizaciones interiores. Este baño cumplió bien su función de celda, gracias a sus azulejos y su roña en los rincones. Podría haber quedado cutre, pero la interpretación de Paco Dios dejó satisfecho con el resultado a todo el equipo.
Estoy deseando ver el cortometraje terminado.



Al siguiente día de rodaje:

Cuando llegué a la Sala de Reuniones del Comité de Producción (por no llamarlo "ese áula con ordenadores y juegos de mesa"), Raúl Atreides, el director, estaba casi desnudo de cintura para arriba... estaba arreglando una camisa negra para figurar en el corto como segurata de la prisión de donde el prota escapaba gracias a un "briconsejo" de Montecristo. Como la gorra policial y la porra hecha con un tubo recubierto de cinta adhesiva negra ya los tenía, sólo le faltaba coserse un emblema policial (de norteamérica) en el hombro de la manga. Y para ello necesitaba hilo. Junto con Alan, que este día vino, fuimos los 4 fantásticos por las calles de Orcasitas buscando hilo de un alma caritativa. Como en la casa del padre de Raúl no había nadie, volvimos a la Asociación por la acera del taller de costura y confección.

La primera toma a filmar tuvo lugar en el pasillo de los camerinos:
Atreides, el guardia de seguridad, está distraído diciéndole cosas verdes a una telefonista; Alan, en su papel protagonista de Arturo, le golpeaba con una papelera metálica.
Quiso la casualidad que justo a esa hora todas las madres del barrio cruzasen el pasillo con sus hijas pequeñas para ayudarlas a cambiarse en el camerino del fondo... y luego cruzasen de vuelta para acompañarlas a clase de danza o lo que fuera. Cada vez que aparecía alguien entrando al pasillo o volviendo del camerino de la otra punta, había que interrumpir la toma. Por suerte, tuvimos varias veces paréntesis, y se pudieron hacer tomas muy buenas: cada papelerazo era más espectacular que el anterior. Raúl cayó al suelo todas las veces con el estrépito de los contenidos de su cinto: las llaves de las celdas, la porra... y el teléfono móvil de atrezzo, que se rompió.




La guasa fue que justo cuando terminamos la toma, nadie más volvió a pasar por el pasillo. Después de otra toma desde la perspectiva contraria, en la que se quitó de una pared un cartel navideño de años atrás para que pareciese una cárcel decente, agarramos los bártulos y nos fuimos a grabar lo que sería la última escena del día: la de Arturo encerrado en la celda. Al igual que Paco Dios en su papel de Montecristo, Alan se puso una bata de laboratorio al revés, como si fuese una especie de camisa de fuerza de manicomio, pero con los brazos sin atar... Las propias palabras de Raúl Atreides lo explicarán mejor:

"Te meten en la cárcel
y te ponen una camisa rara."

A pesar de que a última hora llegaron unos amiguetes que se quedaron a curiosear (haciendo que dentro del baño donde grabábamos la secuencia hubiese más espectadores que equipo técnico), y también aunque el baño fuese de mujeres y tuviésemos que salir a la mitad de la escena porque una mujer quería mear, la verdad es que todo aquel proceso fue excelente. Alan hizo una interpretación "que hacía recordar a Dios" (a Paco Dios, se entiende).

Y luego ya no mucho más.
Me gustaría salir en alguno de sus cortos como actor, ya que en mis propios proyectos de momento lo tengo vetado por mi socia......................
Pero eso es otra historia, y deberá ser contada en otro momento.
VP_

viernes, 16 de marzo de 2007

"Ratones", de Raúl Atreides: terror divertido

Hoy la cosa va de recomendaciones.
La película de 6 minutos (porque decir cortometraje suena a poco) de un amigo, Raúl Atreides, tiene que ser vista por cualquiera que no sepa de su existencia: se trata de una trama llena de misterio, de opresivos escenarios interiores en el barrio de Orcasitas, de seguratas pervertidos... Todo ello inmerso dentro de una fotografía que pasa por profesional.
Una comedia con unos efectos especiales en los que no se ve ni un solo hilo, que desgarra directamente a lo más más profundo de la sensibilidad del hombre (de la mujer no, sólo del hombre).
Y bueno, que no es la mejor del mundo (ya puestos, también podríais ver mis cortos), pero yo me he divertido mucho cuando la estaba viendo y creo que merece mayor difusión de la que a día de hoy está teniendo. Es un corto que no llegará a las salas oficiales, pero que, por lo menos durante 6 minutos, sumados a los que pasemos viéndolo otra vez (porque amigos míos, incluso es posible que tenga doble lectura), albergaremos en nuestro corazoncito.

No os desvelo la trama, para no quitarle gustillo a la cosa. Pero no es para menores de 13, digamos.

No olvidéis dejar vuestros comentarios para el director, la película se ve en este enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=_IpFHPkBjwM