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miércoles, 7 de noviembre de 2012

Poema a Javier Fernández Jiménez (que cumple años hoy)

Un prolífico poeta
de cajón a reventar
decidió ir a publicar
al más próximo planeta.

Aprendió artes marcianas
y la métrica solar,
y en un Café Colonial
despertaba a la mañana.

Y con letras a su espalda
a los mil años llegó,
más de poco le sirvió
cuando vio aquella falda.

—¿Quién tú eres?, —preguntóla—,
¿cuál tu bello nombre es?
—Yo soy la madame Ciempiés,
y de siempre he estado sola.

—Arrebújate, morena,
que de esta no te escapas,
pues de todas las chulapas
tú eres la que está más buena.

De repente sus poemas
fueron todos asquerosos,
no llegaban a los posos
del café de la doncella.

Pero convirtiendo en musa,
"amusando" a la ciempiés,
escribió de tres en tres
versos nunca más basura.

viernes, 5 de octubre de 2012

Castillos en el Aire #150

Castillos en el Aire. El programa de libros y escritores de Radio 21.
Así lo vi desde mi imaginación.

Ya debo haber estado en sus estudios (primero en el de Pelayos y ahora en el de Navas del Rey) unas... ¿5 veces? ¡Sin publicar un solo libro, ahí, porque sí! Bueno, ahora sí tengo un par de libros (de los relatos publicados), pero la primera vez que estuve con ellos era en plan "yooooo primero voy a la radio, y luego ya publicaré, si eso, ya".
Les conocí por la radionovela "Malditos" que iniciaron gracias a Vicente Ponce López, que hizo el primer acto. Me uní a la lista de turnos de autores, así como también hizo Josué Ramos.
La semana pasada me avisó el presentador, Javi, que Josué iba a estar en el primer programa de la quinta temporada, Vicente también... ¡y venga, yo también, ¿por qué no?!

Fue gracioso porque, teniendo en cuenta que por causas personales, el próximo medio año tienen que dejar de hacer el programa en directo, debíamos hablar el lunes 1 como si ya fuera el jueves 4, lo que nos hacía incurrir en paradojas temporales.

Josué Ramos habló de sus dos novelas: "La última conspiración", y "Ecos de voces lejanas" (así como del género que más le representa, el steampunk).
Vicente Ponce López adelantó detalles sobre la continuación de "Kalafirám". Interpreté un fragmento suyo y me emocioné tanto que di un rodillazo a la pata de la mesa justo cuando una espada era desenvainada.
Solté una sinópsis y poco más (quien se lo baje sólo por mí, que se lo piense), pero lo disfruté. Y se nos echó el tiempo encima, por lo que olvidé mencionar mis cuentos publicados, y la obra de teatro para junio. Ya iré ex-profeso, en este momento estoy en una época de aislamiento creativo.

Descarga en mp3:
http://www.ivoox.com/castillos-aire-150-1-de-audios-mp3_rf_1472333_1.html



Post original del programa:
http://castillosenelaire21.blogspot.com.es/2012/10/castillos-en-el-aire-150-en-el-que-como.html

martes, 28 de febrero de 2012

Microrrelato: Móstoles, la ciudad que siempre duerme


Erase una vez un gran hospital que decidió inaugurar su sección de Maternidad invitando a varias hadas. Estas hadas eran muy generosas y obsequiaron con sus dones a todos los niños que allí nacieran durante un mes. Sin embargo, enfurecida porque no fue invitada, otra hada rencorosa maldijo a todos esos niños. Proclamó que de mayores se harían un pequeño corte en un dedo y morirían. Por fortuna, una de las hadas buenas era una tardona y aún no había entregado su don, por lo que atenuó el maleficio: no morirían, pero caerían presas de un profundo sueño, del que sólo les despertaría un beso de amor.

Quiso el destino que con el tiempo, todos estos niños nacidos en el mes de inauguración se fueran a vivir a la villa de Móstoles, que posteriormente sería conocida como el mejor ejemplo de ciudad dormitorio. Allí, el hada maligna repartió propaganda de un döner kebab que había abierto en Alcorcón, y que estaba teniendo bastante éxito por lo demás. Todos los mostoleños se cortaron con el flyer y cayeron dormidos.

Un apuesto príncipe que cabalgaba por allí, decidió pasar de largo.

Víctor Pintado

Microrrelato Ganador del Concurso
de Microrrelatos Mostoleños
de Castillos en el Aire:
http://castillosenelaire21.blogspot.com/2012/02/microrrelatos-mostolenos.html

sábado, 25 de febrero de 2012

Malditos: Acto XV

Capítulo para la radionovela de creación colectiva "Malditos",
del programa literario "Castillos en el Aire" (Radio 21):

http://castillosenelaire21.blogspot.com/search/label/Malditos


NARRADOR
Delante de la puerta del laboratorio, el enorme perro dormía.

SILVIA
[Susurrando]
Javier... ¡el perro!

JAVIER
¡Tranquila, Silvia! ¿No recuerdas a Pukky, nuestra mascota de una dimensión paralela?
¡¡Pukky, ¿qué tal, granuja?!!

NARRADOR
El animal despertó con gesto furioso. De un solo movimiento, se levantó, y gruñó como al más odiado de los intrusos.

SILVIA
[Nerviosa]
Me parece que Pukky no se acuerda de nosotros...

JAVIER
[Muy nervioso]
A lo mejor tienes razón...
Por si acaso, vamos a caminar leeeentameeeentee hacia atráaaas,
¡¡y meternos en esta otra sala!!


*Ruido de portazo brusco.*
*Ruido de ladridos feroces. Se van atenuando*


SILVIA
[Asustada]
¡¡¿¿Este perro no se había vuelto manso??!!

JAVIER
¡Sí, pero sólo delante de nuestros alter egos!
Supongo que sólo nos queda esperar a que se vaya a comer o algo, y entonces podremos entrar al laboratorio.

SILVIA
Parece que por lo menos ya se ha calmado.

JAVIER
Parece... Espero que nos dé tiempo.
Antes de que llegue el salto temporal, necesitamos los autoinyectables del laboratorio. Si no, aunque lleguemos a la claraboya, puede que acabemos perdiendo nuestra memoria.

SILVIA
[Reflexiva]
Me pregunto cuántas veces habremos estado en esta sala, haciéndonos estas mismas preguntas...

JAVIER
[Determinado]
¡Sólo habrá una vez!
Tenemos que ir a la sala seis de la dimensión ocho.

SILVIA
Por cierto, sobre las palabras que había donde despertamos...

JAVIER
¿Sí?

SILVIA
Dijiste que «ocho-seis» significaba «dimensión ocho - habitación seis». Sin embargo, en la puerta de la habitación de la claraboya ponía en números romanos «Cinco-Siete». Me acuerdo porque el siete es mi número de la suerte.
Lo que digo es que a lo mejor estamos en un quinto piso, y que en realidad tendríamos que entrar a la habitación sexta, no de una octava dimensión, ¡sino del piso ocho!


*Ruido de ladridos furiosos otra vez. Se atenúan*


JAVIER
Ahora que lo dices, es posible.
Pero mientras no se vaya esta bestia, es sólo una teoría.
Si no se va pronto, la energía cronal llegará a su clímax y daremos otro de esos dichosos saltos...
No podremos comprobar lo que dices, excepto en la siguiente dimensión.

SILVIA
[Desesperada]
¡Ese perro parece salido del infierno!
¿Quién le llamaría Pukky?


NARRADOR
Una serie de cortos fogonazos empezaron a deslumbrar la estancia. Rezando porque el perro se hubiera ido, se arriesgaron a abrir la puerta para correr al laboratorio. Pero el pomo, y todo en la habitación, se desvaneció como en una fotografía sobreexpuesta.
Antes de reaparecer en la siguiente dimensión, Silvia pudo vislumbrar un recuerdo:


*Ruido de coche deportivo aparcando*


JAVIER DEL PASADO
¿Qué hay, Silvia?
¡Menudo descapotable!

SILVIA DEL PASADO
[Coqueta]
Sí, y mira qué cachorrito traigo.
¡Ay mi Pukky-cuky-currucuky!

JAVIER DEL PASADO
Ahora es muy gracioso, pero luego cuando crezca va a ser un mastodonte.

SILVIA DEL PASADO
Por eso no quiero encariñarme mucho con él. Es para tus experimentos...

JAVIER DEL PASADO
Jejejeje. Siempre me traes todo lo que necesito.

jueves, 23 de febrero de 2012

"La Depuradora del Destino"


Bromo y Sum creyeron imposible haber recorrido tantos metros desde su idílico Loranca. Rodearon un círculo de chabolas. Les persiguió Goyo el gitano. Cruzaron Móstoles de punta a punta. Todo por culpa de la última voluntad del tío de Bromo: que arrojaran su reloj de titanio a la depuradora cercana a Sevilla la Nueva (también llamada Mordor). Y también por culpa de la huelga de autobuses.

Desde la plataforma sobre las pestilentes aguas, Bromo sólo debía aflojar sus dedos.
—Señor Bromo, ¡arrójelo!
—¡Este reloj es mío! ¡Mi herencia!
—¡Pero mire ahí!

Bromo recapacitó al contemplar el dantesco espectáculo. Parque Coimbra estaba infestado de domingueros sacando fiambreras descoloridas. Tortillas sin cebolla. Alaridos de “cuanto más alto más gracioso”. Mocos sonados sin pañuelo. Lonchas de embutido con esas cintas de plástico de alrededor sin quitar. Botellas con Coca Cola de un color sospechoso. Mujeres gordísimas que nunca llevaban mallas pero ese día sí.

Bromo arrojó su tesoro al desagüe de la depuradora, que en un par de horas reventó y barrió aquel horror execrable con peores horrores execrables.

—¡Por eso el tío compró la gestión del parque de Fuenlabrada!
—Señor Bromo, ¿cree usted que harán canciones sobre nosotros?
—Calla, Sumnormal.

domingo, 1 de enero de 2012

Castillos en el Aire #120: STEAMPUNK


El Doktor Schnabel von Rom iba a estar en un programa de Castillos en el Aire dedicado al Stemapunk, y me invitó. No hay más explicaciones, a mí me invitan a la radio y yo voy aunque tenga que atracar a mi madre. Escucha a Sir Jack Winchester, al Mayor Jacques Lovesteel, y al Gran Inexperto en el Tema que casi no habla, Víctor Pintado.



Fuente:
http://castillosenelaire21.blogspot.com/2011/12/programa-120-en-el-que-llenamos-el.html

miércoles, 2 de noviembre de 2011

A Javier Fernández de Castillos en el Aire

En mi dormitorio hay poca decoración. La mitad del cuarto está repleta de libros y cosas. El resto procuro tenerlo libre. Lo único que cuelga en ese área vacía de mis dos paredes libres es: un calendario, y el cartel de la Feria del Libro de Navas del Rey que me diste. En aquel evento conocí a Rocío Ordóñez, que me metió al clan de los LápizCero. Fue un día muy especial para mí. Una vez estuve en casa, sentí un verdadero gozo por este amor común por la literatura (y todo lo que implica) que compartí con tanta gente, ahora imprescindible para mí. Tanto gozo, que quise asegurarme de que no lo olvidaría. Tenía en mis manos el cartel, que decía: “IV Feria del Libro Sierra Oeste de Madrid”, y la fecha. Con la imprevista magia de unas tijeras, recorté el palote del cuatro romano, y también la fecha en la que se celebró esa edición. Desde entonces, en la pared de mi cuarto que da al norte, luce el cartel de la “V” Feria del Libro... Cada vez que pierdo mi norte, miro hacia él y veo lo que se celebrará de nuevo en menos de un año. Vuelvo a sentir el calor del sol en mi brazo, colándose por la ventanilla del autocar que lleva a Navas. Me impulsa a dar mi máximo esfuerzo para poder un día subir al escenario y decir: «sí, yo me he tirado todo este tiempo dándolo todo con el boli... ¡y podéis comprar mi libro por un precio realmente competitivo! ¡Lo estamos dando, lo estamos regalaanndoooo!»


Pero ese gozo viene a ser un mero síntoma de un veneno que ya albergaba en mi interior. Lo que me faltaba era reafirmarme en mi fe. Considerarme tan válido para escribir como J. M. Gisbert, cuando me dio la mano como un rey a un duque.


La pólvora ya la tenía, y en cantidades industriales.

Gracias por la chispita.

martes, 1 de noviembre de 2011

El Repetidor de Bachiller y las Figuras Retóricas

Hoy en vez de una tira cómica os traigo todo un proyecto literario cómico.

http://repetidorbachiller.blogspot.com/

"El Repetidor de Bachiller y las Figuras Retóricas" explicará los diferentes tipos de recursos literarios de un modo informal, adaptando a una terminología al alcance de todos (de todos los humanos con sentido del humor) todas aquellas palabrejas que nunca entendimos.

domingo, 26 de junio de 2011

IV Feria del Libro Sierra Oeste de Madrid

Soy procastinante, por eso tardé un poco. Pero aquí está mi impresión de la IV Feria del Libro Sierra Oeste de Madrid. Como todo fue muy bien y sin imprevistos, no obviaré la paja, que en este caso es lo que le dará encanto a la historia.

***

Aunque por la noche me acosté a las 2, desperté a las 8 de la mañana tan fresco como cuando Peter Griffin tenía banda sonora propia.

A las 10:30 salí de Príncipe Pío a Navas del Rey. Unos adolescentes hiperactivos se aburrían y cantaban en el autobús:
— Marta ha robado pan en la casa de San Juan.
— ¿Quién, yo?
— Sí, tú.
— Yo no fui.
— Entonces ¿quién?
— El conductor del autobús.
— El conductor se ha hecho pis en el saco de dormir.
Uno de ellos dijo, "¿te imaginas que responde por megafonía?" Hubiera sido algo así:
— ¿Quién, yo?
— Si, tú.
— Yo no fui.
— Entonces ¿quién?
— ¡Los que como no se callen les voy a echar en marcha del autobús!
— Los que como no nos callemos nos van a echar en maAAAAAAAAAAAAAAR...

Una vez en Navas, di una vuelta a ver si me topaba con la Feria, pero nada; menos mal que los de la clase de sevillanas del centro cultural (con sus graciosos sombreritos) me indicaron dónde. Era la calle que había pasado de largo.

La Feria era en la plaza del ayuntamiento. Menos mal, necesitaba ir al baño.

Visité casi todas las mesas de autores excepto la de Ángeles Martínez Martínez, porque decoró toda la mesa con cestas de caramelitos. Pensé: "Si me acerco, me ofrecerá un caramelo, pero realmente su plan oculto es venderme sus dos libros. No he traído dinero suficiente, pero ¿con qué cara la miraré el día de mañana? ¿Y si me los quisiera vender a plazos y de repente apareciera el fantasma de mi abuelo paterno y me dijera que los hombres de honor cumplen sus compromisos morales? No, ese caramelo me saldría demasiado caro. Mejor no efectuar contacto visual con esta autora." Así que ya ves, no era nada personal, quizá es que en otra vida fui el último pez pescado de una piscifactoría.

Tampoco me acerqué a la de Javier Fernández Jiménez, porque entre que le oigo cada dos por tres en la radio y el pobre era organizador del evento, como que lo vas dejando para luego, para luego, y al final no te firma "La Tierra Seca". Y mira que está emocionante. En fin, ya no le podré preguntar si en dicho libro el Sol sería un hombre negro como los demás, o podemos imaginarnos a Don Patch.

Con quien sí me enrollé a hablar fue con Juan Gálvez, autor de "Madrid, campo de exterminio". Un hombre mayor con un gran dolor en el corazón. Aguantando las lágrimas, me habló tanto de la carencia de calidez de su pasado, que cuando luego se fue sin avisar, yo podría haber seguido atendiendo posibles compradores de su libro.
Bueno, luego vino una. Y la espanté. Pero yo la publicidad la hago.

Me hice amigo de Rocío Ordóñez (autora de "Días de Hielo y Fuego"), porque los dos estamos desde hace un año en la lista de autores de la radionovela Malditos. Ella me presentó a Xavier de Tusalle, editor de LápizCero. Vi las actuaciones y presentaciones de sus distintos miembros: Guillermo Escribano, el de los "porqueriemas" (porquería + poemas); Antonio Alfeca, payasísimo poeta sevillano que le hizo de compadre cómico; su novia la rockera Malicia Cool (¿cómo que "Sois todos tontos"? ¡A que me enfado!); María José Hernández, de microrrelatos, un poco como yo; Francisco Angulo, que me dio un marcapáginas (yeah); Rosa Galán, que creo que no firmaba pero yo tampoco y bien que estaba con ellos; el poeta Ignacio F. Candela, que estuvimos todo el rato al lado, y al final si nos presentamos fue gracias a facebook; Nagore Martín... y Gafas de Picha, que se convirtió en la mascota honorífica cuando Rocío me invitó a comer con el grupo en un mesón cercano. Como colofón, en su día quería conocer a Chus Cuesta, y al final ha sido ella quien me ha conocido a mí.

Algo más tarde, Rocío Ordóñez me invitó (¡ya me ha adoptado!) a sentarme junto a ella, en el sitio de Juan Gálvez. Me sentí en plenitud detrás de aquella mesa despiezable, como si fuera un paso natural el estar en una propia el año que viene o al otro. El día me parecía de un rítmo y clima perfectos, a pesar de hacer un solitrón que ríete del Sáhara.

Me perdí el programa de Castillos en el Aire, pero hablaron de mí. Tomo nota para bajármelo y escuchar repetidamente los segundos en que soy mencionado.

Gracias a estar tras aquella mesa, hice contacto con una directora teatral de la sierra oeste, que quizá cuente conmigo para su lorquiano proyecto:
— ¿Tú te desnudarías? —me preguntó así de sopetón, pero concretó— O sea, quedar en tanguita...
— Si es en teatro, sí... —querido Víctor, soy tu otro yo del futuro. Eres un bocazas.

Megan Maxwell
(de romántica) y Noelia Amarillo (de erótica) presentaron sus libros y respondieron preguntas de doble sentido. Vamos, de sexo. También estaba Vicente Ponce López, el que menos se lo había preparado y mejor se las apañó con el público (¡Eh, no os vayáis!).

También hubo una asamblea popular de versos y estuve en muchas nuevas mesas, como en la de la editorial Amargord, cuyo responsable me recomendó el título poético "Tokonoma", del cubano José Kozer. Pero como además de procastinador, soy indolente, vago, y ya está amaneciendo, os paso un enlace del blog del evento y ya si eso miráis:

http://ferianavas.blogspot.com/2011/06/quien-viene-este-ano-la-feria.html

Al final de la jornada, un poco antes del ágape de despedida, recibieron premios dos personalidades invitadas: Joan Manuel Gisbert (me dio la mano de un modo más clown de lo que suelo darla yo. ¡Aún!) y Carmen Pacheco (que cuando me va a dar los dos besos, soy tan tonto de interrumpirla preguntándole si escribe a mano o directamente a ordenador).

Tomé el autobús a Madrid de las 22:25, el último.

Y por si te has aburrido, a continuación la anécdota final que no tiene nada que ver, pero que curiosamente enlaza con el prólogo:

[Como es en sí mismo un microrrelato, lo pongo en una entrada aparte]
http://victorpintado.blogspot.com/2011/06/el-centimoadicto-del-zoco-de-villalba.html

miércoles, 4 de mayo de 2011

Castillos en el Aire 102: con Víctor Pintado y Laura Morales

Post del evento con fotos y todo:
http://blogcastillosenelaire21.blogspot.com/2011/05/programa-102-en-el-que-recibimos-la.html

Para descargar el programa en mp3:
http://www.mediafire.com/file/4dcophysf1dojce/castillos_aire_3.1_programa_102_30_02_05_2011.mp3

Qué pena, ya acabó. Ojalá hubiera durado más. Y sin embargo, empezó hace una semana.
No recuerdo cómo se lió la cosa (supongo que por mi capítulo de la radionovela Malditos), pero quedé con Laura Morales en ir al estudio de Radio 21 en Navas del Rey. Llovía tanto, que parecía que no íbamos a encontrar el edificio. El GPS no es infalible. Al menos deducimos que frente a la huerta del caballo no era.

Creía que iba estar más nervioso, pero me sentí mejor que en mi propia casa. Se me hizo tan corto que si no fuera porque Laura me dio un marcapáginas de su inminente novela fantástica "La Profecía", y porque el programa está grabado en mp3, dudaría de si realmente tuve esta aventurilla tan completa en tan pocas horas.

Al salir de Navas, el sol refulgía: no hubo que ponerle manguitos a las ruedas del coche.
A través de unas tímidas nubes, el sol me iluminó de oreja a oreja.
Ah, y ya sé qué es lo que quiero ser en la vida.
Ya sé qué he sido desde siempre.
Un escritor.

jueves, 21 de abril de 2011

Radio Sepelio [Radioteatro]

Entra la sintonía de inicio de un programa.

ÁNGEL
[Muy animado y alegre]
¡Bienvenidos a Radio Sepelio, la radio del cementerio!
Durante las próximas seis horas,
disfrutaremos de una selección musical acorde
a los momentos que nuestros oyentes deben estar pasando.
Este programa está patrocinado por...
ah, pero antes, debo decir que estoy orgulloso
porque desde el programa de hoy,
cuento con la compañía
del nuevo modelo experimental Matilde-47,
un androide con inteligencia artificial,
cuyas inteligentes réplicas amenizarán nuestra tarde.
¿Qué tal, Matilde?

MATILDE-47
[Siempre apagada y sin emociones]
No es Matilde, es Matilde-47.

ÁNGEL
[Se ríe]
Ay, qué adorable...
De acuerdo, Matilde-47,
no te llamaremos de otra forma.
¿Qué opinas de que vayan a construir
un colegio privado en una vía pecuaria?

MATILDE-47
Eso es irrelevante en este contexto radiofónico.
Por lo demás, es una contradicción en sí misma:
un verdadero colegio no puede ser privado.
Correría el riesgo de perder la imparcialidad y autodeterminación
necesarias en un centro educativo,
y pasaría a ser un centro adoctrinario.

ÁNGEL
¡Mira como habla!
¡Menudo piquito de oro tiene este robot!

MATILDE-47
Robot no, androide.
Ciñámonos al tema de este programa de radio
y que empiece la música.

ÁNGEL
Jejeje, pues que empiece: ¡dentro música!


Empieza a oirse música de fondo, y a los pocos segundos entra a la sala el director de la emisora. Tienen una conversación fuera de antena.

DIRECTOR
Ángel, quería hablar contigo.

ÁNGEL
¿Sí, director?

DIRECTOR
Verás, Matilde-47 no te va a acompañar
en todos los programas.

ÁNGEL
¿No? ¿Sólo ha venido de invitada?

ÁNGEL
Digamos que... esto es Radio Sepelio.

ÁNGEL
Sí.

DIRECTOR
La radio del cementerio.

ÁNGEL
Sí.

DIRECTOR
No sabes por dónde voy, ¿verdad?

MATILDE-47
Yo sí lo sé.

DIRECTOR
Gracias, Matilde... esto es una conversación privada.

MATILDE-47
Es Matilde-47.

DIRECTOR
Verás, Ángel. Eres demasiado fogoso
para una cadena especializada en tanatorios.
A partir de ahora ya no contamos con tus servicios.

ÁNGEL
¿Qué? ¡Pero... pero si lo he dado todo por esta radio!
¡El cien por cien! ¡El cuatrocientos por cien!

DIRECTOR
Y muchos oyentes se han quejado de que
el funeral de sus seres queridos parecía un maldito circo.
No, Ángel, con un cuarenta por ciento bastaba.
Por eso la nueva presentadora será Matilde-47.

ÁNGEL
[Indignado]
¡¿Esta robota?!

MATILDE-47
Robota no, androide.

ÁNGEL
¡Cállate! Ahora veréis todos:
¡le diré al técnico que me ponga en el aire
y diré a la audiencia todo lo que está pasando!

DIRECTOR
Olvidas que esta tarde el técnico soy yo.
¡Matilde-47, ponlo en el aire!

ÁNGEL
¡No, robot del demonio!
¡Poner en el aire no es que me alces con los brazos!
¡Ni que abras la ventana!
¡Ni que me tireeeeeeeeees...!



La música se atenúa hasta un silencio momentáneo.
Entra la sintonía de inicio.

MATILDE-47
[Sin emoción]
Bienvenidos un día más a Radio Sepelio,
la radio del cementerio. Durante las próximas seis horas,
disfrutaremos de una selección musical acorde
a los momentos que nuestros oyentes deben estar pasando.
Un saludo para Ángel,
cuyos familiares nos estarán ahora escuchando.
Este programa está patrocinado por
Tanatorios Cogollo, de la cuna al hoyo.

Para Rosa

"Para Rosa, porque en una sola caben todas las primaveras." Eso es lo que me escribió Antonio Gala en su primera dedicatoria.
"Para Rosa, porque en una sola caben todas las primaveras", me firmó al año siguiente. Ya verás lo que me va a poner el año que viene.
"Para Fulgencia, con cariño."