Remake español de Daredevil.
Debido a un accidente, un justiciero queda en silla de ruedas, pero ahora tiene superpoderes sexuales y una lengua aparentemente extensible.
domingo, 31 de julio de 2011
SINOPSIS: El nacimiento de una nación (D. W. Griffith, 1915)
La guerra de secesión americana divide a una familia que siempre tiene detrás una potente luz contra.
Al final el Ku Klux Klan salva el mundo.
Al final el Ku Klux Klan salva el mundo.
SINOPSIS: Con la muerte en los talones
Un hombre ligeramente mayor que su madre es culpado de un crimen que no cometió. Entonces aparece una rubia y me quedo dormido.
domingo, 17 de julio de 2011
Diálogo con la Psicóloga Pasota
— ¿Estás ocupada? —le pregunté a la Psicóloga Pasota, que confirmaba en lo alto de la azotea sus más recientes citas por el móvil.
— No, ¿por?
— Tengo un dilema. Una tontería, pero de ésas que luego crecen.
— Dime.
— Hace casi un año salí con una chica. La primera vez que nos vimos le presté dos libros. Y la última, ella pagó nuestra cena.
— Ahá.
— Después de todos estos meses de silencio, le pedí los libros. Y ella me pidió el dinero de la cena.
— ¡Jajajajajajajajaja! ¡Qué tía más gilipollas!
— GRAAAAACIAAAAAAS. No sabes lo que necesitaba escuchar eso.
— Pasa de ella. Ni respondas.
— ¿Estás segura? Mira que no quiero que piense que soy un rencoroso. Si tuviera dinero le...
— Pasa de todo, de ella, de los libros, del dinero. Que se joda.
— Gracias, Psicóloga Pasota. Eres la mejor.
Le dije adiós con la mano mientras ella se elevaba agarrándose a la escala de un helicóptero plateado que la recogió en marcha, y se colocaba unas gafas de sol con un cigarro pegado a la patilla.
— Simplemente soy, baby.
— No, ¿por?
— Tengo un dilema. Una tontería, pero de ésas que luego crecen.
— Dime.
— Hace casi un año salí con una chica. La primera vez que nos vimos le presté dos libros. Y la última, ella pagó nuestra cena.
— Ahá.
— Después de todos estos meses de silencio, le pedí los libros. Y ella me pidió el dinero de la cena.
— ¡Jajajajajajajajaja! ¡Qué tía más gilipollas!
— GRAAAAACIAAAAAAS. No sabes lo que necesitaba escuchar eso.
— Pasa de ella. Ni respondas.
— ¿Estás segura? Mira que no quiero que piense que soy un rencoroso. Si tuviera dinero le...
— Pasa de todo, de ella, de los libros, del dinero. Que se joda.
— Gracias, Psicóloga Pasota. Eres la mejor.
Le dije adiós con la mano mientras ella se elevaba agarrándose a la escala de un helicóptero plateado que la recogió en marcha, y se colocaba unas gafas de sol con un cigarro pegado a la patilla.
— Simplemente soy, baby.
martes, 5 de julio de 2011
Una mosca gordota (versos)
Una mosca gordota
en la ventana del tren.
No temas, está por fuera
y el tren ya se va a mover.
Acelera, acelera,
la mosca se agarra firme
pero no llega a invencible,
se escurre y echa a volar.
¿Para qué tanto "Matrix",
y tanta peli de acción?
Lo flipas si un bicho hace
windsurfing con un vagón.
en la ventana del tren.
No temas, está por fuera
y el tren ya se va a mover.
Acelera, acelera,
la mosca se agarra firme
pero no llega a invencible,
se escurre y echa a volar.
¿Para qué tanto "Matrix",
y tanta peli de acción?
Lo flipas si un bicho hace
windsurfing con un vagón.
lunes, 4 de julio de 2011
Presentación de "El Olfateador" (F. Angulo)
Francisco Angulo presentaba su novela "El Olfateador" en la sala Sound Club (o Soundkiss) de Fuenlabrada.
Llegué una hora antes de lo esperado, así que di un toke a Nagore para que supiera que yo ya estaba ahí. Me llamó y me dijo que iban a recoger a MJ Hernández y a más gente, así que me volví sin prisas a esperar fresquito en el metrosur de Parque de los Estados. Me aburrí tanto esperando, que me inventé una canción con el nombre de la estación:
Luego miré un mapa y pensé que se podría componer un disco de 28 temas, cada uno dedicado a una estación del metrosur de Madrid. Por ejemplo, empezaría con Puerta del Sur, un tema de obertura instrumental. Quizá después del último tema saldría un reprise como bonus track, para cerrar el círculo. Los Espartales, nombre que suena así como espartano, para hacer la coña sería un tema a lo Miguel Bosé en sus afeminados inicios:
Arroyo Culebro sería un tema a lo Compay Segundo. Y si no, al estilo de Carlos Mejía Godoy. Es que Arroyo Culebro me suena muy a canción regional.
Al final me volví al Sound Club y ya estaban todos, pero como dentro de la estación no había cobertura, imposible haberme enterado. Las galletas caramelizadas Lotus (marca registrada patrocinadora, ¡cómpratelas todas!) me dieron algo que hacer con la boca, ya que excepto por quienes saludé al entrar, no sabía con quién hablar en ese local de hipnotizantes paredes graffitteadas con negras cantando. Así que eso, galletas hasta que empezó la presentación del libro.
Galletas Caramelizadas Lotus.
Cómpralas.
Angulo y Tusalle, autor y editor, se sentaron a presentar. Luego turno de preguntas, todas spoileadoras para quien no ha leído la novela. Bueno, en realidad no, pero se supone que soy escritor, no periodista. Y de todas formas, ¡Ignacio F. Candela lo grabó en vídeo!:
Lo que para mí diferencia a grandes rasgos este libro de otra novela negra, sería el inserto de ciencia ficción, el invento que "huele" para reconstruir los sucesos pasados. Es bastante interesante, porque no sólo acabaría con todos los equipos de criminólogos tipo CSI, sino que además me recuerda una idea parecida que una vez leí en una revista de paranormalidades: unos dijeron haber inventado un dispositivo que leía los rastros para conformar imágenes, y como prueba, dieron una fotografía en blanco y negro de Jesús en la cruz. Luego se denunció que era de una figura de una iglesia romana en concreto. ¡Gracias, idólatras, sin vuestro frikismo nos la habrían colado! =D
La presentación fue algo rapidita, pero siempre es mejor quedarse con ganas de más. Creo que lo que mejor puede describir esa inmediatez y frescura de cómo transcurrió el evento son un par de dibujillos hechos con Paint en cinco minutos:
Francisco Angulo respondiendo que le gustaría que la película la protagonizase un Clint Eastwood menos mayor.

Xavier de Tusalle, Oscura Forastera (mentira, es luminosísima) y el Señor de los Tirantes Rojos.
ANÉCDOTA QUE NO TIENE NADA QUE VER,
PERO SUCEDIDA DE FORMA CRONOLÓGICA
INMEDIATAMENTE ANTES
PERO SUCEDIDA DE FORMA CRONOLÓGICA
INMEDIATAMENTE ANTES
Llegué una hora antes de lo esperado, así que di un toke a Nagore para que supiera que yo ya estaba ahí. Me llamó y me dijo que iban a recoger a MJ Hernández y a más gente, así que me volví sin prisas a esperar fresquito en el metrosur de Parque de los Estados. Me aburrí tanto esperando, que me inventé una canción con el nombre de la estación:
¡Paaarkeeeei deeei lous Eeestaroouss!
Staate Paaark!
(a lo rock americano)
Staate Paaark!
(a lo rock americano)
Luego miré un mapa y pensé que se podría componer un disco de 28 temas, cada uno dedicado a una estación del metrosur de Madrid. Por ejemplo, empezaría con Puerta del Sur, un tema de obertura instrumental. Quizá después del último tema saldría un reprise como bonus track, para cerrar el círculo. Los Espartales, nombre que suena así como espartano, para hacer la coña sería un tema a lo Miguel Bosé en sus afeminados inicios:
Los Esspartaaless
es una zoonna
muy coquetitta
a máss no podeeeer...
es una zoonna
muy coquetitta
a máss no podeeeer...
Arroyo Culebro sería un tema a lo Compay Segundo. Y si no, al estilo de Carlos Mejía Godoy. Es que Arroyo Culebro me suena muy a canción regional.
YA, AL GRANO
Al final me volví al Sound Club y ya estaban todos, pero como dentro de la estación no había cobertura, imposible haberme enterado. Las galletas caramelizadas Lotus (marca registrada patrocinadora, ¡cómpratelas todas!) me dieron algo que hacer con la boca, ya que excepto por quienes saludé al entrar, no sabía con quién hablar en ese local de hipnotizantes paredes graffitteadas con negras cantando. Así que eso, galletas hasta que empezó la presentación del libro.
Galletas Caramelizadas Lotus.
Cómpralas.
Angulo y Tusalle, autor y editor, se sentaron a presentar. Luego turno de preguntas, todas spoileadoras para quien no ha leído la novela. Bueno, en realidad no, pero se supone que soy escritor, no periodista. Y de todas formas, ¡Ignacio F. Candela lo grabó en vídeo!:
Lo que para mí diferencia a grandes rasgos este libro de otra novela negra, sería el inserto de ciencia ficción, el invento que "huele" para reconstruir los sucesos pasados. Es bastante interesante, porque no sólo acabaría con todos los equipos de criminólogos tipo CSI, sino que además me recuerda una idea parecida que una vez leí en una revista de paranormalidades: unos dijeron haber inventado un dispositivo que leía los rastros para conformar imágenes, y como prueba, dieron una fotografía en blanco y negro de Jesús en la cruz. Luego se denunció que era de una figura de una iglesia romana en concreto. ¡Gracias, idólatras, sin vuestro frikismo nos la habrían colado! =D
La presentación fue algo rapidita, pero siempre es mejor quedarse con ganas de más. Creo que lo que mejor puede describir esa inmediatez y frescura de cómo transcurrió el evento son un par de dibujillos hechos con Paint en cinco minutos:
Francisco Angulo respondiendo que le gustaría que la película la protagonizase un Clint Eastwood menos mayor.
Xavier de Tusalle, Oscura Forastera (mentira, es luminosísima) y el Señor de los Tirantes Rojos.
martes, 28 de junio de 2011
"Actriz para representar se ofrece"
Saskia es de las vanguardistas. Al final de la obra que dirigió este año, todo el reparto desaparecía detrás de las patas y no volvía a entrar para saludar. La música y las luces se iban también, y el público, sentado en cojines en el mismo proscenio, se quedaba medio traspuesto, esperando la hora de los aplausos. Mucha gente no la "entendió", quizá demasiada poesía de repente, pero algunos lo pudimos disfrutar a un nivel emotivo.
La alcaldesa entró en la cabina técnica: "¿Ha acabado ya?" Y para que los asistentes respiraran tranquilos, pidió un aplauso al taller teatral del centro cultural de Alpedrete.
Para el año que viene, todo el mundo quiere una comedia. Miedo me da una comedia vanguardista.
La alcaldesa entró en la cabina técnica: "¿Ha acabado ya?" Y para que los asistentes respiraran tranquilos, pidió un aplauso al taller teatral del centro cultural de Alpedrete.
Para el año que viene, todo el mundo quiere una comedia. Miedo me da una comedia vanguardista.
domingo, 26 de junio de 2011
Sentido Rival (Intento de Rap)
Pinzamientos, sentido rival,
locura que me crece raudo para amargar-
me y verme así privado de la lógica entera:
tan sólo el corazón cerrando se recupera.
¡Muere, orgullo! ¡No quiero pensar!
Si eso significa que les pueda odiar.
Que sean para el menda sólo estatuas sin yeso,
sólo cráneos sin seso,
sólo sepan andar.
No quiero que se acerque ese fuego que temo y
me caliente el alma, ya me voy a quemar.
Veremos si en silencio, diluyendo embeleso,
percepciones ya cambian y me puedo acostar:
para que venga venga el vacío que quiero
y que tenga tenga aquella tranquilidad.
Tan sólo no me empujes,
no me violes,
no mejores
en tu eterna escalada a la mediocridad.
locura que me crece raudo para amargar-
me y verme así privado de la lógica entera:
tan sólo el corazón cerrando se recupera.
¡Muere, orgullo! ¡No quiero pensar!
Si eso significa que les pueda odiar.
Que sean para el menda sólo estatuas sin yeso,
sólo cráneos sin seso,
sólo sepan andar.
No quiero que se acerque ese fuego que temo y
me caliente el alma, ya me voy a quemar.
Veremos si en silencio, diluyendo embeleso,
percepciones ya cambian y me puedo acostar:
para que venga venga el vacío que quiero
y que tenga tenga aquella tranquilidad.
Tan sólo no me empujes,
no me violes,
no mejores
en tu eterna escalada a la mediocridad.
El centimoadicto del Zoco de Villalba
En la parada del Zoco de Villalba, un pavo más relleno que yo intentó sacarme los cuartos.
— ¿Sabes qué autobuses pasan ahora? —le pregunté, pensando que me respondería.
— ¿Tío, me puedes dejar unos céntimos para el bus?
— ¿A dónde vas?
— No tengo a nadie, la droga me ha hundido la vida, tío... —ponía caras de pena de las que los verdaderos yonkis nunca ponen por orgullo o dignidad. Surgió el silencio tenso de cuando dos contrincantes tantean sus fuerzas.
— [...] —yo intentaba leer su mente.
— [...] —me rehuía la mirada.
— [...] —batalla de intelectos.
— Y mi hermana ya no me hace caso —prosiguió—. Puta droga...
— ¿A dónde vas?
— A Villalba pueblo. Serían sólo diez céntimos...
— ¿Sabes que no es aquí? Es en la parada de allí, a la vuelta, detrás de esa esquina.
— Sí... No... —te tengo— ¿Puedes dejarme algo de dinero?
Sin más, crucé el paso de cebra, y bajé la calle tarareando y comiéndome un melocotón.
— ¿Sabes qué autobuses pasan ahora? —le pregunté, pensando que me respondería.
— ¿Tío, me puedes dejar unos céntimos para el bus?
— ¿A dónde vas?
— No tengo a nadie, la droga me ha hundido la vida, tío... —ponía caras de pena de las que los verdaderos yonkis nunca ponen por orgullo o dignidad. Surgió el silencio tenso de cuando dos contrincantes tantean sus fuerzas.
— [...] —yo intentaba leer su mente.
— [...] —me rehuía la mirada.
— [...] —batalla de intelectos.
— Y mi hermana ya no me hace caso —prosiguió—. Puta droga...
— ¿A dónde vas?
— A Villalba pueblo. Serían sólo diez céntimos...
— ¿Sabes que no es aquí? Es en la parada de allí, a la vuelta, detrás de esa esquina.
— Sí... No... —te tengo— ¿Puedes dejarme algo de dinero?
Sin más, crucé el paso de cebra, y bajé la calle tarareando y comiéndome un melocotón.
IV Feria del Libro Sierra Oeste de Madrid
Soy procastinante, por eso tardé un poco. Pero aquí está mi impresión de la IV Feria del Libro Sierra Oeste de Madrid. Como todo fue muy bien y sin imprevistos, no obviaré la paja, que en este caso es lo que le dará encanto a la historia.
Aunque por la noche me acosté a las 2, desperté a las 8 de la mañana tan fresco como cuando Peter Griffin tenía banda sonora propia.
A las 10:30 salí de Príncipe Pío a Navas del Rey. Unos adolescentes hiperactivos se aburrían y cantaban en el autobús:
— Marta ha robado pan en la casa de San Juan.
— ¿Quién, yo?
— Sí, tú.
— Yo no fui.
— Entonces ¿quién?
— El conductor del autobús.
— El conductor se ha hecho pis en el saco de dormir.
Uno de ellos dijo, "¿te imaginas que responde por megafonía?" Hubiera sido algo así:
— ¿Quién, yo?
— Si, tú.
— Yo no fui.
— Entonces ¿quién?
— ¡Los que como no se callen les voy a echar en marcha del autobús!
— Los que como no nos callemos nos van a echar en maAAAAAAAAAAAAAAR...
Una vez en Navas, di una vuelta a ver si me topaba con la Feria, pero nada; menos mal que los de la clase de sevillanas del centro cultural (con sus graciosos sombreritos) me indicaron dónde. Era la calle que había pasado de largo.
La Feria era en la plaza del ayuntamiento. Menos mal, necesitaba ir al baño.
Visité casi todas las mesas de autores excepto la de Ángeles Martínez Martínez, porque decoró toda la mesa con cestas de caramelitos. Pensé: "Si me acerco, me ofrecerá un caramelo, pero realmente su plan oculto es venderme sus dos libros. No he traído dinero suficiente, pero ¿con qué cara la miraré el día de mañana? ¿Y si me los quisiera vender a plazos y de repente apareciera el fantasma de mi abuelo paterno y me dijera que los hombres de honor cumplen sus compromisos morales? No, ese caramelo me saldría demasiado caro. Mejor no efectuar contacto visual con esta autora." Así que ya ves, no era nada personal, quizá es que en otra vida fui el último pez pescado de una piscifactoría.
Tampoco me acerqué a la de Javier Fernández Jiménez, porque entre que le oigo cada dos por tres en la radio y el pobre era organizador del evento, como que lo vas dejando para luego, para luego, y al final no te firma "La Tierra Seca". Y mira que está emocionante. En fin, ya no le podré preguntar si en dicho libro el Sol sería un hombre negro como los demás, o podemos imaginarnos a Don Patch.
Con quien sí me enrollé a hablar fue con Juan Gálvez, autor de "Madrid, campo de exterminio". Un hombre mayor con un gran dolor en el corazón. Aguantando las lágrimas, me habló tanto de la carencia de calidez de su pasado, que cuando luego se fue sin avisar, yo podría haber seguido atendiendo posibles compradores de su libro.
Bueno, luego vino una. Y la espanté. Pero yo la publicidad la hago.
Me hice amigo de Rocío Ordóñez (autora de "Días de Hielo y Fuego"), porque los dos estamos desde hace un año en la lista de autores de la radionovela Malditos. Ella me presentó a Xavier de Tusalle, editor de LápizCero. Vi las actuaciones y presentaciones de sus distintos miembros: Guillermo Escribano, el de los "porqueriemas" (porquería + poemas); Antonio Alfeca, payasísimo poeta sevillano que le hizo de compadre cómico; su novia la rockera Malicia Cool (¿cómo que "Sois todos tontos"? ¡A que me enfado!); María José Hernández, de microrrelatos, un poco como yo; Francisco Angulo, que me dio un marcapáginas (yeah); Rosa Galán, que creo que no firmaba pero yo tampoco y bien que estaba con ellos; el poeta Ignacio F. Candela, que estuvimos todo el rato al lado, y al final si nos presentamos fue gracias a facebook; Nagore Martín... y Gafas de Picha, que se convirtió en la mascota honorífica cuando Rocío me invitó a comer con el grupo en un mesón cercano. Como colofón, en su día quería conocer a Chus Cuesta, y al final ha sido ella quien me ha conocido a mí.
Algo más tarde, Rocío Ordóñez me invitó (¡ya me ha adoptado!) a sentarme junto a ella, en el sitio de Juan Gálvez. Me sentí en plenitud detrás de aquella mesa despiezable, como si fuera un paso natural el estar en una propia el año que viene o al otro. El día me parecía de un rítmo y clima perfectos, a pesar de hacer un solitrón que ríete del Sáhara.
Me perdí el programa de Castillos en el Aire, pero hablaron de mí. Tomo nota para bajármelo y escuchar repetidamente los segundos en que soy mencionado.
Gracias a estar tras aquella mesa, hice contacto con una directora teatral de la sierra oeste, que quizá cuente conmigo para su lorquiano proyecto:
— ¿Tú te desnudarías? —me preguntó así de sopetón, pero concretó— O sea, quedar en tanguita...
— Si es en teatro, sí... —querido Víctor, soy tu otro yo del futuro. Eres un bocazas.
Megan Maxwell (de romántica) y Noelia Amarillo (de erótica) presentaron sus libros y respondieron preguntas de doble sentido. Vamos, de sexo. También estaba Vicente Ponce López, el que menos se lo había preparado y mejor se las apañó con el público (¡Eh, no os vayáis!).
También hubo una asamblea popular de versos y estuve en muchas nuevas mesas, como en la de la editorial Amargord, cuyo responsable me recomendó el título poético "Tokonoma", del cubano José Kozer. Pero como además de procastinador, soy indolente, vago, y ya está amaneciendo, os paso un enlace del blog del evento y ya si eso miráis:
http://ferianavas.blogspot.com/2011/06/quien-viene-este-ano-la-feria.html
Al final de la jornada, un poco antes del ágape de despedida, recibieron premios dos personalidades invitadas: Joan Manuel Gisbert (me dio la mano de un modo más clown de lo que suelo darla yo. ¡Aún!) y Carmen Pacheco (que cuando me va a dar los dos besos, soy tan tonto de interrumpirla preguntándole si escribe a mano o directamente a ordenador).
Tomé el autobús a Madrid de las 22:25, el último.
Y por si te has aburrido, a continuación la anécdota final que no tiene nada que ver, pero que curiosamente enlaza con el prólogo:
[Como es en sí mismo un microrrelato, lo pongo en una entrada aparte]
http://victorpintado.blogspot.com/2011/06/el-centimoadicto-del-zoco-de-villalba.html
***
Aunque por la noche me acosté a las 2, desperté a las 8 de la mañana tan fresco como cuando Peter Griffin tenía banda sonora propia.
A las 10:30 salí de Príncipe Pío a Navas del Rey. Unos adolescentes hiperactivos se aburrían y cantaban en el autobús:
— Marta ha robado pan en la casa de San Juan.
— ¿Quién, yo?
— Sí, tú.
— Yo no fui.
— Entonces ¿quién?
— El conductor del autobús.
— El conductor se ha hecho pis en el saco de dormir.
Uno de ellos dijo, "¿te imaginas que responde por megafonía?" Hubiera sido algo así:
— ¿Quién, yo?
— Si, tú.
— Yo no fui.
— Entonces ¿quién?
— ¡Los que como no se callen les voy a echar en marcha del autobús!
— Los que como no nos callemos nos van a echar en maAAAAAAAAAAAAAAR...
Una vez en Navas, di una vuelta a ver si me topaba con la Feria, pero nada; menos mal que los de la clase de sevillanas del centro cultural (con sus graciosos sombreritos) me indicaron dónde. Era la calle que había pasado de largo.
La Feria era en la plaza del ayuntamiento. Menos mal, necesitaba ir al baño.
Visité casi todas las mesas de autores excepto la de Ángeles Martínez Martínez, porque decoró toda la mesa con cestas de caramelitos. Pensé: "Si me acerco, me ofrecerá un caramelo, pero realmente su plan oculto es venderme sus dos libros. No he traído dinero suficiente, pero ¿con qué cara la miraré el día de mañana? ¿Y si me los quisiera vender a plazos y de repente apareciera el fantasma de mi abuelo paterno y me dijera que los hombres de honor cumplen sus compromisos morales? No, ese caramelo me saldría demasiado caro. Mejor no efectuar contacto visual con esta autora." Así que ya ves, no era nada personal, quizá es que en otra vida fui el último pez pescado de una piscifactoría.
Tampoco me acerqué a la de Javier Fernández Jiménez, porque entre que le oigo cada dos por tres en la radio y el pobre era organizador del evento, como que lo vas dejando para luego, para luego, y al final no te firma "La Tierra Seca". Y mira que está emocionante. En fin, ya no le podré preguntar si en dicho libro el Sol sería un hombre negro como los demás, o podemos imaginarnos a Don Patch.
Con quien sí me enrollé a hablar fue con Juan Gálvez, autor de "Madrid, campo de exterminio". Un hombre mayor con un gran dolor en el corazón. Aguantando las lágrimas, me habló tanto de la carencia de calidez de su pasado, que cuando luego se fue sin avisar, yo podría haber seguido atendiendo posibles compradores de su libro.
Bueno, luego vino una. Y la espanté. Pero yo la publicidad la hago.
Me hice amigo de Rocío Ordóñez (autora de "Días de Hielo y Fuego"), porque los dos estamos desde hace un año en la lista de autores de la radionovela Malditos. Ella me presentó a Xavier de Tusalle, editor de LápizCero. Vi las actuaciones y presentaciones de sus distintos miembros: Guillermo Escribano, el de los "porqueriemas" (porquería + poemas); Antonio Alfeca, payasísimo poeta sevillano que le hizo de compadre cómico; su novia la rockera Malicia Cool (¿cómo que "Sois todos tontos"? ¡A que me enfado!); María José Hernández, de microrrelatos, un poco como yo; Francisco Angulo, que me dio un marcapáginas (yeah); Rosa Galán, que creo que no firmaba pero yo tampoco y bien que estaba con ellos; el poeta Ignacio F. Candela, que estuvimos todo el rato al lado, y al final si nos presentamos fue gracias a facebook; Nagore Martín... y Gafas de Picha, que se convirtió en la mascota honorífica cuando Rocío me invitó a comer con el grupo en un mesón cercano. Como colofón, en su día quería conocer a Chus Cuesta, y al final ha sido ella quien me ha conocido a mí.
Algo más tarde, Rocío Ordóñez me invitó (¡ya me ha adoptado!) a sentarme junto a ella, en el sitio de Juan Gálvez. Me sentí en plenitud detrás de aquella mesa despiezable, como si fuera un paso natural el estar en una propia el año que viene o al otro. El día me parecía de un rítmo y clima perfectos, a pesar de hacer un solitrón que ríete del Sáhara.
Me perdí el programa de Castillos en el Aire, pero hablaron de mí. Tomo nota para bajármelo y escuchar repetidamente los segundos en que soy mencionado.
Gracias a estar tras aquella mesa, hice contacto con una directora teatral de la sierra oeste, que quizá cuente conmigo para su lorquiano proyecto:
— ¿Tú te desnudarías? —me preguntó así de sopetón, pero concretó— O sea, quedar en tanguita...
— Si es en teatro, sí... —querido Víctor, soy tu otro yo del futuro. Eres un bocazas.
Megan Maxwell (de romántica) y Noelia Amarillo (de erótica) presentaron sus libros y respondieron preguntas de doble sentido. Vamos, de sexo. También estaba Vicente Ponce López, el que menos se lo había preparado y mejor se las apañó con el público (¡Eh, no os vayáis!).
También hubo una asamblea popular de versos y estuve en muchas nuevas mesas, como en la de la editorial Amargord, cuyo responsable me recomendó el título poético "Tokonoma", del cubano José Kozer. Pero como además de procastinador, soy indolente, vago, y ya está amaneciendo, os paso un enlace del blog del evento y ya si eso miráis:
http://ferianavas.blogspot.com/2011/06/quien-viene-este-ano-la-feria.html
Al final de la jornada, un poco antes del ágape de despedida, recibieron premios dos personalidades invitadas: Joan Manuel Gisbert (me dio la mano de un modo más clown de lo que suelo darla yo. ¡Aún!) y Carmen Pacheco (que cuando me va a dar los dos besos, soy tan tonto de interrumpirla preguntándole si escribe a mano o directamente a ordenador).
Tomé el autobús a Madrid de las 22:25, el último.
Y por si te has aburrido, a continuación la anécdota final que no tiene nada que ver, pero que curiosamente enlaza con el prólogo:
[Como es en sí mismo un microrrelato, lo pongo en una entrada aparte]
http://victorpintado.blogspot.com/2011/06/el-centimoadicto-del-zoco-de-villalba.html
viernes, 10 de junio de 2011
Jodorowsky la lía parda en el Cine Doré
Alejandro Jodorowsky dio un coloquio en la Filmoteca de Madrid tras proyectarse su largometraje "The Holy Mountain (La Montaña Sagrada)". Yo estaba encantadísimo porque leí su libro La Danza de la Realidad y lo flipé en chiribitas. Pero entre el público estuve rodeado de personas que se indignaron ante la actitud de la película y la propia personalidad del tipo. Se quedaban con los brazos cruzados y el maxilar inferior en tensión, esperando a ver qué soltaba para replicar con un ¡hum!
Muchas manos se levantaron para preguntarle cosas a las que Jodorowsky dio la vuelta (paradójicamente) de forma acertada. Podía parecer que a veces se burlaba de su público, pero al salir de la sala puedes pensar en frío del todo y darte cuenta de que sólo se ríe de sus egos, a ver si despierta lo otro.
Un joven mencionó que no soportaba la violencia. OjoDOro respondió: "¿Sabes por qué no soportas la violencia? Porque eres violento. Antes leyendo las citas del libro nos querías ametrallar a todos leyendo tan deprisa." Esto, leído así sin contexto, parece que le está haciendo delante de todos una de esas "corbatas" de Colombia, de abrir el cráneo y cagar dentro. Pero escuchándole en vivo, con atención, puedes llegar a darte cuenta de que en ningún momento hay saña, ni más intentos de quedar por encima de los demás que el normal que corresponde a quien lleva un coloquio de director. Al comentario de "porque eres violento", una antigua tarotista que se me sentaba cerca susurró: "¡Eso no se puede decir en público!" Esto es porque (supongo que será cierto) si alguien te echa el tarot y descubre algo sobre tu pasado que puede hacer que te pongas en guardia, no lo mencionará para no interrumpir el flujo del proceso.
Parece que a Jodorowsky no le importa que te sientas mal con sus opiniones. Probablemente sea su objetivo esencial: no el joderte, sino el removerte por dentro hasta que sepas POR QUÉ te sientes así. Como cuando una pestaña se te cae en el ojo y no puedes abrirlo hasta que haces un montón de muecas y tonterías aparentes frente al espejo.
Parece que a Jodorowsky no le importa que te sientas mal con sus opiniones. Probablemente sea su objetivo esencial: no el joderte, sino el removerte por dentro hasta que sepas POR QUÉ te sientes así. Como cuando una pestaña se te cae en el ojo y no puedes abrirlo hasta que haces un montón de muecas y tonterías aparentes frente al espejo.
A una chica que se balanceaba mientras le hacía una pregunta, le dijo así por las buenas que si se balanceaba estaba loca, y se puso a imitar sus vaivenes hasta que la chica se fue indignada. Aunque la chica demostrase a posteriori ser una niña pequeña mentalmente, dudo que conviniera que la tratase como tal. No al menos delante de todo el aforo del Cine Doré. ¡Es que lo vas buscando!
En conclusión (¿tengo que dar una conclusión para terminar el artículo?): el tipo me sigue cayendo muy bien, pero no me extraña que los obcecados le quieran pegar.
PD:
Y bueno, al día siguiente presentaba su último libro en la Casa de América. En la entrada que da a la Cibeles me dijeron: "Tira todo a la derecha hasta dar con la entrada opuesta". Al llegar, la fila ya era interminable. Acabé en la otra punta de la manzana. Vamos, que el guardia de seguridad/conserje me hubiera hecho un favor diciéndome: "Unos metros a la izquierda." Al menos pasé casi una hora de interesante y estimulante charla con una psicóloga, una antigua actriz de doblaje y criaturas varias del Señor. Pero como debido al aforo limitado no pude entrar, no haré ninguna entrada llamada "Jodorowsky la lía parda en la Casa de América".
miércoles, 4 de mayo de 2011
Castillos en el Aire 102: con Víctor Pintado y Laura Morales
Post del evento con fotos y todo:
http://blogcastillosenelaire21.blogspot.com/2011/05/programa-102-en-el-que-recibimos-la.html
Para descargar el programa en mp3:
http://www.mediafire.com/file/4dcophysf1dojce/castillos_aire_3.1_programa_102_30_02_05_2011.mp3
Qué pena, ya acabó. Ojalá hubiera durado más. Y sin embargo, empezó hace una semana.
No recuerdo cómo se lió la cosa (supongo que por mi capítulo de la radionovela Malditos), pero quedé con Laura Morales en ir al estudio de Radio 21 en Navas del Rey. Llovía tanto, que parecía que no íbamos a encontrar el edificio. El GPS no es infalible. Al menos deducimos que frente a la huerta del caballo no era.
Creía que iba estar más nervioso, pero me sentí mejor que en mi propia casa. Se me hizo tan corto que si no fuera porque Laura me dio un marcapáginas de su inminente novela fantástica "La Profecía", y porque el programa está grabado en mp3, dudaría de si realmente tuve esta aventurilla tan completa en tan pocas horas.
Al salir de Navas, el sol refulgía: no hubo que ponerle manguitos a las ruedas del coche.
A través de unas tímidas nubes, el sol me iluminó de oreja a oreja.
Ah, y ya sé qué es lo que quiero ser en la vida.
Ya sé qué he sido desde siempre.
Un escritor.
http://blogcastillosenelaire21.blogspot.com/2011/05/programa-102-en-el-que-recibimos-la.html
Para descargar el programa en mp3:
http://www.mediafire.com/file/4dcophysf1dojce/castillos_aire_3.1_programa_102_30_02_05_2011.mp3
Qué pena, ya acabó. Ojalá hubiera durado más. Y sin embargo, empezó hace una semana.
No recuerdo cómo se lió la cosa (supongo que por mi capítulo de la radionovela Malditos), pero quedé con Laura Morales en ir al estudio de Radio 21 en Navas del Rey. Llovía tanto, que parecía que no íbamos a encontrar el edificio. El GPS no es infalible. Al menos deducimos que frente a la huerta del caballo no era.
Creía que iba estar más nervioso, pero me sentí mejor que en mi propia casa. Se me hizo tan corto que si no fuera porque Laura me dio un marcapáginas de su inminente novela fantástica "La Profecía", y porque el programa está grabado en mp3, dudaría de si realmente tuve esta aventurilla tan completa en tan pocas horas.
Al salir de Navas, el sol refulgía: no hubo que ponerle manguitos a las ruedas del coche.
A través de unas tímidas nubes, el sol me iluminó de oreja a oreja.
Ah, y ya sé qué es lo que quiero ser en la vida.
Ya sé qué he sido desde siempre.
Un escritor.
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